Costa Rica y Guatemala son los únicos del istmo que cobran impuesto a vehículos con base en año y valor

cobros​País privilegia valor del mercado, en otras naciones dan más importancia al año de fabricación, cilindraje o tipo de placa.


En Centroamérica, Costa Rica y Guatemala son los únicos países que cobran un impuesto a la circulación o a la propiedad de los vehículos con base en el año y el valor de estos.

En el resto aplican tarifas fijas o escalonadas pero con topes de acuerdo al tipo de vehículo que realice el trámite.

Así se desprende de un análisis efectuado por AmeliaRueda.com con base en la información de las alcaldías de Panamá y Managua, la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) de Honduras, Sertracen en El Salvador, la Superintendencia de Administración Tributaria de Guatemala (SAT) y el ministerio de Hacienda de Costa Rica.

En ese sentido, las tarifas más bajas están en Nicaragua y Panamá, en donde los cobros los realizan las alcaldías de cada departamento.

En Managua, por ejemplo, el monto es el equivalente en dólares a $3,5 mientras en Panamá es de $30, en ambos casos para los automóviles o vehículos particulares.

Honduras por su parte cobra de acuerdo al cilindraje. Un carro de menos de 2.500 cc paga $55, mientras uno mayor a eso paga $101. Este país tiene una tabla que pone en dos categorías a los carros: menores y mayores a cinco años.

Así las cosas, la DEI cobra un 2 por ciento del valor de compra a los carros con menos de cinco años de adquiridos y a partir de ese año aplica el cobro por cilindraje.

Por otra parte, en El Salvador se paga una tarifa que va desde los $11 para los vehículos de placa particular hasta los $285 en caso de placas nacionales.

Costa Rica y Guatemala al poseer sistemas semejantes, pagan tarifas más elevadas, aunque con algunas diferencias que finalmente disparan los costos en el territorio nacional.

En Guatemala se paga de forma escalonada inversa: un 2 por ciento del valor de los carros modelo 2015, un 1,8 por ciento a los 2014, un 1,6 por ciento para los 2013 y así sucesivamente.

El pago se realiza una vez al año, como en todos los países.

En Costa Rica las tarifas también están escalonadas, pero más directamente relacionadas con el valor del mercado de cada automotor, más que por el año de fabricación.

Para los carros menores a ¢6,6 millones se paga un porcentaje escalonado entre el 1,2 por ciento y el 3,5 por ciento. A partir de los ¢6,6 millones se paga un 3,5 por ciento sobre la diferencia, o sea si su carro vale ¢10 millones se cobrará ese porcentaje sobre los ¢3,4 millones.

En un caso concreto, mientras en Costa Rica un Nissan Tiida 2008 debe pagar este año el equivalente a $180 por derechos de circulación, en Guatemala, un carro del mismo año y modelo está referenciado en $111, según la última tabla de valoración publicada en ese país.

En Costa Rica, al pago del impuesto de circulación se le adiciona el Seguro Obligatorio de Vehículos (SOA), el aporte al Consejo de Seguridad Vial, el impuesto a favor de Aresep y las municipalidades, y los timbres de fauna y scouts, lo cual compone en su conjunto el marchamo y termina por disparar el costo a los usuarios (sin contar que si posee infracciones, también se adjuntan).

El impuesto sobre la propiedad de vehículos representa un 69,5 por ciento del costo total del marchamo, el SOA un 18,8 por ciento, y el monto a Cosevi un 6,3. Las restantes entidades se reparten el poco más del 3 por ciento de recursos.