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Crece la presión para que diputados salvadoreños despenalicen el aborto

​Activistas quieren que antes de que concluya este período legislativo, el 30 de abril, se reforme la ley para permitir la interrupción del embarazo en casos de violencia sexual

El debate sobre el aborto divide a los salvadoreños desde que la justicia conmutó las duras penas de cárcel a dos mujeres por perder sus embarazos, mientras crece la presión sobre el Congreso para aprobar a contrarreloj una reforma que lo despenalice.

Activistas quieren que antes de que concluya este período legislativo, el 30 de abril, se reforme la ley para permitir la interrupción del embarazo en casos de violencia sexual, cuando la vida de la madre peligre y cuando el feto no tenga posibilidades de vida.

La próxima Asamblea Legislativa, que asumirá el 1 de mayo, estará dominada por partidos de derecha, opuestos a la despenalización.

"El costo para la vida y la salud de las mujeres es muy alto. Necesitamos un debate para despenalizar el aborto más tranquilo, basado en argumentos científicos y en las realidades", declaró a la AFP Morena Herrera, de la Agrupación Ciudadana para la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico (ACDATEE).

El artículo 133 del Código Penal salvadoreño establece una pena de dos a ocho años por aborto en cualquier circunstancia.

Sin embargo, fiscales y jueces tipifican los casos de aborto o incluso la pérdida del bebé como "homicidio agravado", un delito penado con 30 a 50 años de prisión.

Así, El Salvador tiene 24 mujeres encarceladas para purgar largas penas por haber perdido sus embarazos en emergencias obstétricas.

Cuenta atrás

El debate sobre despenalizar el aborto fue lanzado la izquierda gobernante en octubre de 2016, pero cobró fuerza el mes pasado, luego de que la Corte Suprema de Justicia conmutó penas de 30 años por pérdida de sus embarazos a Teodora Vásquez, quien permaneció encarcelada 11 años, y Maira Figueroa, que purgó 15.

"Una mujer que tenga dinero y que quiera realizar un aborto, busca una clínica y lo hace, no pasa nada. Pero una mujer pobre hace eso y va a parar a la cárcel", declaró Teodora Vásquez en una reciente entrevista con la AFP.

Pero el logro de una reforma parece improbable: los 31 diputados de izquierda disponen de menos de dos semanas para convencer a partidos minoritarios de derecha y lograr los 43 votos necesarios para alcanzar la mayoría simple, en el Legislativo de 84 integrantes.

En el Congreso que asumirá el 1 de mayo, el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) contará solo con 23 escaños.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, se sumó al clamor por la reforma con una carta que envió al parlamento salvadoreño el pasado 6 de abril.

"La reforma de la ley penal en materia de aborto es una medida urgente para que El Salvador cumpla con sus obligaciones de derechos humanos", sostuvo Al Hussein.

Oposición al aborto

Gremios médicos y las iglesias han cerrado filas en rechazo a despenalizar el aborto.

Para el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, "la Iglesia siempre estará a favor de la vida y no de la muerte, es la ley de Dios que nos manda no matar; matar a un niño en el seno materno es gravísima violación a esa ley de Dios".

La Asociación de Pediatría de El Salvador sostuvo este martes en un comunicado que "con la despenalización (del aborto), lo que sucede es que se deja de considerar delito, deja abierto el camino para que en el futuro se manipule y banalice la vida.

Ante ello, Morena Herrera consideró que se trata de una postura "extremista y fanática" que buscar llevar "a un debate más fundamentalista".

La dureza de la ley salvadoreña trascendió en 2013 con el caso de Beatriz, una joven de 22 años que padecía lupus y a la que se le impidió abortar a pesar de que el feto no había desarrollado el cerebro y estaba condenado a morir al nacer.

Tras la intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a Beatriz se le practicó una cesárea temprana y el recién nacido murió horas después.

El diputado de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) David Reyes se declaró opuesto a que se despenalice el aborto.

"Yo me pongo como ejemplo, tengo la dicha de haber nacido con una discapacidad (sin extremidades inferiores) y que mis padres decidieron permitir que naciera y me desarrollara. Soy un testimonio vivo de que el aborto no es el mejor camino", comentó.