Cultura caribeña es la brújula del músico Manuel Monestel

raícesMúsico costarricense que lidera grupo Cantoamérica ofrecerá concierto gratuito este sábado

El viaje del músico costarricense Manuel Monestel en el arte de componer canciones con el grupo Cantoamérica germinó hace 35 años años con una pregunta y un viaje a Cahuita, Limón.

Esa fue la primera piedra que lanzó -sin esconder la mano- este investigador y docente de la cultura musical afrodescendiente, quien antes de permanecer enraizado en esa tierra que él denomina de la resistencia, ya había andado por la música política con su colega nicaragüense Luis Enrique Mejía Godoy y el grupo Tayacán, en apoyo a procesos de lucha contra las dictaduras en Centroamérica en los años 80.

Este talante combativo y contundente de Monestel se le sale en la voz y en la figura, pues su tono es grave -muy muy serio-, y sus gestualidad parca.

Monestel confiesa que la pregunta que se hizo hace 35 años fue -si se quiere- naive o inocente, pero sin lugar a dudas fue el fósforo que encendió la pólvora en su interior y lo hizo decantarse por una opción musical llevada hasta las últimas consecuencias, aunque no se inserte en el mercado desde el punto de vista comercial.

La agrupación, liderada por Monestel, ofrecerá un concierto gratuito este sábado 8 de agosto a partir de las 3:30 p.m. en el anfiteatro del Centro Nacional de la Cultura (Cenac), en el centro de San José.

En el mejor de los casos, las preguntas conducen a respuestas, y en este caso, la interrogante fue el inicio de una relación comprometida y apasionada con la cultura caribeña costarricense y afrodescendiente en general; una necesidad de asumir como propio ese sentido de resistencia que Monestel percibió en el Calypso y la historia de la negritud en nuestro país.

Músico y líder de cantoamérica, manuel monestel

Ese viaje fue una epifanía. Según recuerda el compositor, el ritual de iniciación le abrió una gran ventana musical y cultural, que además de darle muchas satisfacciones artísticas, también le abrió la mente para entender la situación de Limón como provincia negra y de la cultura afrodescendiente en Costa Rica.

Esta odisea le permitió entender cómo la historia oficial ha marginado a esa población y cómo existen en nuestro país distintas formas de discriminación y racismo.

Fue así también como conoció y aprendió de sus maestros calypsonians Walter Gavitt Ferguson, Mr. Buda, Papatún y Shanty, entre otros.

"El calipso se convirtió en una plataforma de resistencia cultural; es una canción contestaria porque reproduce la historia y las formas de pensar de su gente", dijo Monestel.

Para el líder de Cantoamérica, el hecho de que las composiciones sean cantadas en inglés criollo o 'creole' expresa también esa forma de resistencia.


músico y líder de cantoamérica, manuel monestel

Esta vivencia cotidiana le ha permitido a Monestel aprender el creole, aún cuando reconoce que no lo habla perfectamente, porque para lograrlo tendría que haber nacido ahí o vivir integrado a esa cultura.

A pesar de este hecho, en los últimos tiempos el músico se ha animado a componer calypsos con letras que califica como un híbrido del creole con inglés standard.

Monestel es enfático al decir que empezar a cantar calypso en español sería complaciente con la cultura dominante e implicaría romper con esa tradición política de la canción, de la cual muchos calypsonians no son conscientes.

En ese norte que es su Caribe, el compositor descubrió formas musicales dúctiles que se pueden mezclar, arreglar de muchas maneras, estructuras rítmicamente muy ricas que captan la atención de la gente con facilidad y que permiten trabajar textos.

Pero ante la posibilidad de encuadrar su música en un estilo o estilos, Monestel prefiere definirse por una creación bajo la influencia de la diversidad de los ritmos afrodescendientes.

Esta resistencia ha devenido en el "problema" de no poder congeniar con el mercado musical comercial.

músico y líder de cantoamérica, manuel monestel

Monestel es combativo y se resiste a las fórmulas y patrones rígidos porque son enemigos de la creatividad. "Sirven para reproducir formas pero se convierten en obstáculos para crear. No me interesa si la canción que hago se reconoce como salsa o reggae, simplemente utilizo las bases rítmicas caribeñas y hago mis canciones que son híbridos; no me molesta decir que son híbridos".

Fotos: cortesía Manuel Monestel.