Cumbre de CELAC cierra con declaración de 94 puntos enfocados en erradicar pobreza y hambre

CELAC 2015​Presidente, Luis Guillermo Solís calificó el encuentro multilateral como “exitoso”

Con 94 puntos incluidos en la declaración política y encaminados a la lucha por erradicar el hambre, la pobreza y la desigualdad social en Latinoamérica y el Caribe, concluyó este jueves a eso de las 12:10 p.m. en San Antonio de Belén la III Cumbre de Estados de Latinoamérica y del Caribe (CELAC).

La declaración política recoge los 94 puntos de acuerdos que fueron negociados durante seis meses por los 33 países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y que finalmente quedaron aprobados por los presidentes en la cumbre de Costa Rica.

El punto uno de la declaración recoge el espíritu de toda la cumbre y el objetivo común de los 33 países, dice textualmente "reafirmar nuestra firme determinación de erradicar la pobreza, el hambre y la desigualdad en la región como requisito indispensable para alcanzar el desarrollo sostenible".

Para lograrlo, los 33 gobiernos se comprometieron a articular las políticas económicas, sociales y ambientales con la participación ciudadana, para mejorar los indicadores de hambre y pobreza con el fin de erradicar estos flagelos sociales en el 2025.

La III cumbre de la CELAC Costa Rica 2015, también sirvió para que los presidentes y jefes de Estado suscribieran 25 declaraciones especiales sobre temas más específicos, como la lucha contra la corrupción, el narcotráfico, la generación de una agenda sobre el cambio climático, el fortalecimiento de la educación y otros temas de interés común como el manejo de armas.

Por primera vez desde la primera cumbre de la CELAC, un estado miembro -Barbados- no estuvo de acuerdo con la declaración política final y propuso pequeños cambios de forma que quedaron consignados como notas en el acta que fue aprobada por los 32 países restantes.

El presidente, Luis Guillermo Solís, dijo que la solicitud de Barbados no se consignó, pero no se podían hacer los cambios porque se trata de un documento que fue consensuado y trabajado desde hace varios meses por los cancilleres y las delegaciones, por lo que no se podía hacer el cambio que pidieron en cuestiones de forma y no de fondo de la declaración.

Al finalizar el encuentro, Solís transfirió la presidencia pro témpore al mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, quien organizará en ese país la IV cumbre en enero del 2016.