Desempleo de ticas con título universitario triplica al de los hombres, revela estudio

brecha social​Entre más estudios, más desigualdad en contra de mujeres


Cuando se vive en desempleo, la desigualdad de género se vuelve más dramática, y tener un título universitario lejos de acortar la brecha, la hace más grande para las mujeres.

Esta fue una de las conclusiones a las que llegó el IV Informe del Estado de la Educación en su capítulo "La evolución de la educación superior".

La investigación reveló, a partir de una encuesta, que un 3,4 por ciento de los hombres graduados de la universidad no tiene trabajo, mientras que en las mujeres en esa misma condición la cifra prácticamente se triplica: 9,1 por ciento.

"La inequidad en el desempleo por sexo es común entre las personas que trabajan y las que son graduadas universitarias. A mayor nivel educativo, menor es el nivel de desempleo, pero mayor la desigualdad en contra de las mujeres", señala el informe, el cual fue publicado el 25 de agosto de este año.

De ese 9,1 por ciento de las mujeres graduadas que no laboran de forma remunerada, un 45,6 por ciento esgrima como razón el cuido de la familia; es decir que se trata de mujeres que han tenido que suspender su carrera profesional para cuidar a los hijos, padres, abuelos…Por el contrario, solo un 10 por ciento de los hombres desempleados indicó ese mismo motivo como causa.

Politóloga María jOSÉ cASCANTE

Para la politóloga y profesora de la Universidad de Costa Rica, María José Cascante, es precisamente a través del peso de la familia como se puede entender el fenómeno. Dijo que a la mujer se le asigna de forma arbitraria las responsabilidades del cuido y del hogar, eximiendo al hombre.

El Estado de la Educación evidenció además la desigualdad salarial entre hombres y mujeres profesionales. La remuneración de ellas oscila entre ¢600.000 y ¢800.000 al mes; y la de ellos entre ¢800.000 y ¢1.000.000.

También muestra como hay carreras masculinizadas, en donde las mujeres tienen poco espacio, por ejemplo, las ingenierías.

La agrónoma, abogada y madre de familia Zoila Volio vivió y luchó contra los escenarios descritos y, aunque ahora ha alcanzado el éxito profesional, aseguró que la batalla de las mujeres para abrirse campo en una tierra dominada por los hombres nunca termina.


Así como Zoila, hay muchas mujeres que cada día deben probar ante los hombres que tienen la capacidad para estar en determinado campo de trabajo y que tienen el derecho de ganar un salario justo.

La politóloga María José Cascante enfatizó que para generar una sociedad más inclusiva se debe, desde el aparato educativo, estimular a las mujeres para que seleccionen carreras que históricamente se le han reservado a los hombres, mismas que son las que presentan menores índices de desempleo.

Resaltó, además, que se requiere crear conciencia en los hombres para que asuman su responsabilidad en los roles de cuido familiar, y así toda la carga no recaiga solo en la mujer.