Desigualdad entre ricos y pobres alcanza su nivel más alto en 30 años

​Dentro de los países de la OCDE, el 10% de las personas más ricas tienen ahora ingresos 9,6 veces superiores a los del 10% de las más pobres.

La desigualdad entre ricos y pobres alcanzó niveles récord en la mayoría de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) -que agrupa a 34 naciones- y es aún más alta en las economías emergentes, según un informe de esa institución.

Dentro de la OCDE el 10 por ciento de las personas más ricas tienen ahora ingresos 9,6 veces superiores a los del 10 por ciento más pobres.

Esa proporción era de 7,1 veces en los años 1980 y de 9,1 veces en los años 2000, según un nuevo informe de la organización publicado este jueves.

Las desigualdades son aún mas fuertes en términos de patrimonio. "Hemos alcanzado un punto crítico. Las desigualdades en los países de OCDE no fueron nunca tan altas desde que las medimos", declaró el secretario general de la organización, Angel Gurría.

"Al no atacar el problema de las desigualdades, los gobiernos debilitan el tejido social de sus países y comprometen su crecimiento económico a largo plazo", agregó Gurría.

Para reducir la desigualdad y estimular el crecimiento, la OCDE recomienda a los gobiernos que promuevan la igualdad entre hombres y mujeres en materia de empleo, que amplíen el acceso a empleos más estables y que alienten las inversiones en educación y formación a lo largo de toda la vida activa.

Entre 1995 y 2013, más de la mitad de los empleos creados en los países de la OCDE eran a tiempo parcial, temporales o concernían trabajadores independientes. Más de la mitad de los empleos temporales estaban ocupados por personas de menos de 30 años.

En cuanto a las mujeres, sus probabilidades de ocupar un empleo remunerado son un 16 por ciento inferiores a las de los hombres, y sus remuneraciones son 15 por ciento inferiores a las de los hombres.

Las desigualdades en los países de la OCDE son más marcadas en Chile, México, Turquía, Estados Unidos e Israel, y menos en Dinamarca, Eslovenia, Eslovaquia y Noruega.

La situación es más acentuada en los grandes países emergentes, pero se están reduciendo en muchos de ellos, en particular en Brasil, señala el informe.