Difícilmente se puedan revertir los daños en Calero, dice viceministra de Ambiente

Para la viceministra de Ambiente, Ana Lorena Guevara, "es muy difícil" que se puedan revertir los daños ambientales ocasionados en la esquina noreste de isla Calero-Portillos tras la construcción de los tres caños que realizó el gobierno de Nicaragua.

A esa conclusión llegó tras realizar una inspección junto con una comitiva de 10 personas de la Convención Internacional de Humedales (Ramsar) y del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el pasado miércoles.

Guevara anunció este jueves en conferencia de prensa que se implementarán medidas de mitigación para paliar la situación pues los daños son irreparables, debido al importante cambio que hubo en "las condiciones ecológicas de la zona".

Guevara añadió que se requerirá de muchos años para poder ver una mejora sustancial, situación que se agrava porque en esa área se arrancó mangle --entre otras especies-- una planta que no es común en ese tipo de humedales, además de la fauna que migró.

Guevara aseguró que después de la inspección hecha el martes pasado, Ramsar emitirá un informe la primera semana de abril con recomendaciones y medidas de mitigación.

En el campo, se comprobó que sólo uno de los dos caños que el gobierno de Daniel Ortega construyó el año pasado está lleno de agua, pues en el otro no se metió draga, sólo se trazó la ruta y se cortó vegetación.

El canal donde sí hubo trabajos de dragado tiene una longitud de aproximadamente doscientos metros, un ancho que, por tramos, oscila entre los los 20 y los 30 metros, mientras que la profundidad es de hasta 2 metros en las cercanías del río San Juan.

En relación al primer caño que se construyó en 2010, una parte ya comienza a regenerarse y es transitable a pie, pero en otra parte aún es fangosa.