Dudas aturden a argentinos, a una semana de la muerte de fiscal Nisman

conmoción​Muerte se vive como un policial sin testigos y abundantes hipótesis

Argentina sigue atenta a los detalles que rodean la muerte hace una semana del fiscal Alberto Nisman, quien cuatro días después de denunciar a la presidenta, Cristina Kirchner, y horas antes de dar explicaciones en el Congreso, murió de un disparo con un arma prestada.

La fiscal Viviana Fein, que investiga la muerte de su colega, detalló que "el disparo fue a una distancia no mayor a un centímetro" y que "el arma fue apoyada sobre la sien", dijo el sábado al canal de noticias TN.

Fein reafirmó la hipótesis inicial del suicidio, aunque la fiscalía la investiga como una "muerte dudosa".

Mientras, las dudas sobre el caso Nisman se leen y escuchan en los medios, redes sociales y en las calles como único tema.

Nisman apareció muerto de un disparo el domingo por la noche, horas antes de comparecer ante el Congreso para explicar una denuncia contra Kirchner y su canciller Héctor Timerman por supuestamente encubrir a iraníes acusados de haber participado en un atentado contra una mutual judía en Buenos Aires en 1994.

La muerte de Nisman se vive como un policial sin testigos y abundantes hipótesis, entre las cuales el "suicidio inducido" parece el más verosímil para el Gobierno, oposición y ciudadanía, pero ¿quién lo instigó?

El viernes las autoridades prohibieron la salida del país de Diego Lagomarsino, un colaborador cercano al fiscal que le prestó el sábado pasado la pistola calibre 22 que lo mató y parece ser la última persona que lo vio con vida.

Un policía de su custodia, Rubén Benítez, uno de los de mayor confianza del fiscal, declaró esta semana que Nisman le había pedido asesoría para comprar un arma, reveló el mismo diario.

La exesposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, pidió ser parte querellante en representación de sus dos hijas, de 7 y 15 años.

Kirchner sostiene que Nisman no se suicidó y que su muerte forma parte de un complot contra su Gobierno. "Lo usaron vivo y después lo necesitaban muerto", dijo.