Ecuador niega deportación de periodista francobrasileña detenida en protestas

resolución​Manuela Picq se ganó el apoyo de indígenas y activistas que protestan contra el presidente Correa

Una jueza de Ecuador negó este lunes en audiencia pública la deportación de la periodista y activista francobrasileña Manuela Picq, quien fue detenida durante las violentas protestas del pasado jueves contra el gobierno izquierdista de Rafael Correa.

"Esta autoridad resuelve negar la deportación", dijo Gloria Pinza, jueza de una unidad de contravención, durante la diligencia judicial celebrada en Quito, observó una periodista de la AFP.

Las autoridades habían cancelado la visa de Picq e iniciado un proceso de deportación por presunta estadía irregular en el país.

Al término de la audiencia, Picq levantó los brazos en señal de victoria frente a decenas de indígenas y activistas que se apostaron a las afueras del juzgado, con tambores y pitos, a arengar contra el gobierno y exigir la liberación de la mujer.

"Estoy contenta. Es una victoria de todos los que participaron en la defensa, tanto de los abogados, la prensa, los estudiantes y el movimiento indígena", dijo Picq con una amplia sonrisa.

La mujer de 38 años, quien ha colaborado para medios internacionales, como el canal Al Jazzera, permanecía retenida en un albergue de Quito donde están los extranjeros en proceso de deportación.

El caso alcanzó notoriedad en la prensa y fue convertido por los indígenas en una nueva bandera de lucha contra el gobierno de Correa, al que acusan de haber reprimido las manifestaciones.

Picq fue detenida el jueves cuando marchaba en Quito junto a su pareja y abogado Carlos Pérez, un dirigente indígena que organizó ese día marchas contra el gobierno que dejaron 67 policías heridos y 47 manifestantes detenidos, según un balance oficial.

El gobierno, por su parte, culpa a los indígenas y demás grupos opositores de haber agredido a los policías.