Edificio en Suiza ofrece refugio a los hipersensibles

No está permitido fumar, ponerse perfume ni usar teléfonos móviles: la lista de reglas en un recién inaugurado edificio de apartamentos en Leimbach, en las afueras de Zúrich, es larga.

La razón es simple. El edificio fue construido especialmente para quienes se enferman si se exponen a productos de uso diario, como perfumes, lociones para las manos y laca para el cabello.

"He sufrido desde que era un niño. Esto realmente va a cambiar mi vida", dice Christian Schifferle, de 59 años, titular de la Fundación Vida y Vivir Saludable (www.stiftung-glw.com), el principal impulsor del proyecto.

Schifferle y sus vecinos sufren de Sensibilidad Química Múltiple (SQM), una enfermedad crónica no muy reconocida por la comunidad médica, pero que según los afectados se origina en la exposición a bajos niveles de químicos en cosas como el humo del cigarrillo, pesticidas, productos perfumados y vapores de pintura.

Muchos de los residentes sufren además de hipersensibilidad electromagnética, un trastorno por el cual tampoco toleran las radiaciones de los equipos inalámbricos. "Me dejan débil, ansioso, no puedo respirar, me duelen los pulmones y me da vértigo", explica Schifferle, que padece ambas dolencias, enumerando los síntomas que se ha acostumbrado a experimentar a diario.

Aunque vivir en el edificio no curará a Schifferle ni a sus vecinos, sin duda puede mejorar el día a día de estas personas, que suelen vivir aisladas y no logran encontrar trabajo.