EE.UU. imputa a presidente de la Fedefútbol Eduardo Li y a ocho miembros más de la FIFA

AcusaciónLa acusación formal es por 47 cargos, entre ellos crimen organizado, fraude electrónico y conspiración de lavado de dinero durante 24 años

El Departamento estadounidense de Justicia anunció este miércoles una acusación formal contra nueve directivos de la FIFA y otros cinco empresarios, por 47 cargos que incluyen conspiración y corrupción a lo largo de un período de 24 años.

Entre los acusados se encuentra el presidente de la Federación Costarricense de Fútbol, Eduardo Li, quien ocupa el cargo desde 2007 y está actualmente nombrado hasta 2016.

También incluye a los presidentes actuales y anteriores de la CONCACAF, el caimanés Jeffrey Webb -nombrado en 2012 y en el cargo hoy en día y el trinitense Jack Warner (1990-2011) , entre otros funcionarios de alto rango de la FIFA, la organización responsable de la regulación y la promoción del fútbol en todo el mundo.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, no figura entre los acusados.

El anuncio coincidió con un registro en las oficinas de la CONCACAF (Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol) en Miami (Florida), como parte del caso, y después de que las autoridades suizas detuvieran a siete directivos del mundo del fútbol en un hotel de la ciudad de Zurich, poco antes del Congreso anual de la FIFA.

La investigación "se extiende al menos a lo largo de dos generaciones de directivos del fútbol, sospechosos de haber abusado de sus posiciones para hacerse con millones de dólares en sobornos y retrocomisiones", indicó en el comunicado la secretaria de Justicia, Loretta Lynch.

A los detenidos se les acusa de crimen organizado, fraude electrónico y conspiración de lavado de dinero, entre otros delitos, para enriquecerse a través de la corrupción del fútbol internacional. También se revelaron este miércoles las confesiones de cuatro individuales y dos acusados corporativos.

Las autoridades de EE.UU. confirmaron, además, que en atención a una petición de su país, Suiza arrestó en la ciudad de Zurich a siete de los imputados: Jeffrey Webb, Eduardo Li, Julio Rocha, Costas Takkas, Eugenio Figueredo, Rafael Esquivel y José Maria Marín.

Fraude conspirativo

La acusación alega que, entre 1991 y el presente, los acusados y sus cómplices corrompieron la estructura de la FIFA al participar en diversas actividades criminales, incluyendo fraude, soborno y lavado de dinero.

"Dos generaciones de dirigentes del fútbol abusaron de sus cargos de confianza para obtener beneficios personales, con frecuencia a través de una alianza con ejecutivos sin escrúpulos de marketing deportivo que excluían a sus competidores y mantenían para sí mismos contratos muy lucrativos mediante el pago sistemático de sobornos y comisiones ilegales", detalla el Departamento de Justicia.

En total, los dirigentes del fútbol están acusados de conspirar para solicitar y recibir más de $ 150 millones en sobornos y comisiones ilegales a cambio de su apoyo oficial a los ejecutivos de marketing deportivo que accedieron a hacer los pagos ilegales para obtener lucrativos derechos de transmisión y mercadeo de torneos internacionales de fútbol.

La investigación identificó actividades delictivas en la comercialización asociada con varios partidos y torneos de fútbol, incluyendo la clasificación para la Copa Mundial de la FIFA en la región de la CONCACAF, la Copa Oro de la CONCACAF, la Liga de Campeones de la CONCACAF, la Copa América Centenario, organizada conjuntamente por CONMEBOL / CONCACAF, la Copa América de la CONMEBOL, la Copa Libertadores de la CONMEBOLy la Copa do Brasil.

Otros supuestos esquemas fraudulentos están relacionados con el pago y la recepción de sobornos y comisiones ilegales en relación con el patrocinio de la Confederación Brasileña de Fútbol por una importante compañía estadounidense de ropa deportiva, la selección del país anfitrión de la Copa Mundial de 2010 y las elecciones presidenciales de la FIFA 2011.

"La acusación refleja que la corrupción es rampante, sistémica y arraigada tanto en el extranjero como en los Estados Unidos", dijo la Procuradora General Lynch. A la vez, señaló que los actos de corrupción que se imputan han perjudicado profundamente a una multitud de víctimas, entre las cuales citó a las ligas juveniles y a los países en desarrollo, que "deberían beneficiarse de los ingresos generados por los derechos comerciales a los que estas organizaciones tienen derecho".

"La acción de hoy deja claro que este Departamento de Justicia tiene la intención de poner fin a tales prácticas corruptas, para acabar con la mala conducta, y para llevar a los malhechores a la justicia - y esperamos seguir trabajando con otros países en este esfuerzo", indicó la funcionaria.

Para el funcionario del Servicio de Impuestos estadounidense, a cargo de la investigación criminal, Richard Weber, "el caso judicial no se trata de fútbol, sino de honestidad y cumplimiento de la ley", al tiempo que advirtió que continuarán siguiendo la pista del dinero para nivelar la cancha con aquellos que sí obedecen la ley.

Confesiones

Como parte de la acusación, la Justicia de EE.UU. reveló las declaraciones de culpabilidad de cuatro individuos y de dos empresas demandadas.

Se trata de las confesiones de culpabilidad de Daryll Warner, hijo del acusado Jack Warner; Daryan Warner; Charles Blazer, ex representante de Estados Unidos en el comité ejecutivo de la FIFA y José Hawilla, propietario y fundador de Traffic Group, un conglomerado multinacional de marketing deportivo con sede en Brasil.

El acusado Daryll Warner se declaró culpable de fraude electrónico y de la estructuración de las transacciones financieras el 15 de julio de 2013.

Le siguió los pasos Daryan Warner, quien el 25 de octubre de 2013 se declaró culpable de tres cargos de conspiración de fraude electrónico, conspiración de lavado de dinero y la estructuración de las transacciones financieras. Además, pagó $1,1 millones con su declaración de culpabilidad y se ha comprometido a pagar un monto adicional cuando se le sentencie.

Un mes después, el 25 de noviembre de 2013, Charles Blazer, se declaró culpable de 10 cargos de conspiración de crimen organizado, conspiración de fraude electrónico, conspiración de lavado de dinero, evasión de impuestos y el incumplimiento de reportes financieros. Blazer pagó más de $ 1,9 millones al momento de su declaración y ha aceptado pagar una segunda cantidad que se determinará en el momento de la sentencia.

La última confesión individual se dio el 12 de diciembre de 2014, cuando el acusado José Hawilla se declaró culpable de cuatro cargos de conspiración de crimen organizado, conspiración para cometer fraude, lavado de dinero y obstrucción de la justicia. Hawilla también acordó pagar más de $ 151 millones, $ 25 millones de los cuales entregó en el momento de su declaración.

Entretanto, el 14 de mayo de 2015, dos de las compañías de Hawilla, los acusados Traffic Sports EE.UU. Inc. con sede en Florida y Traffic Sports International Inc. se declararon culpables de conspiración de fraude electrónico.

Los acusados

La denuncia divide a los implicados en tres categorías: los funcionarios de fútbol que actuaron en calidad de fiduciarios dentro de la FIFA y uno o más de sus organizaciones constituyentes; medios de comunicación deportivos y ejecutivos de compañías de marketing; y hombres de negocios, banqueros y otros intermediarios de confianza que lavan pagos ilícitos.

Ligados a la FIFA están acusados, además de Webb, actual presidente de CONCAFAF, de su antecesor Warner y de Li -presidente de la Fedefútbol, las siguientes seis personas:

  1. Julio Rocha, presidente de la Federación Nicaragüense de Fútbol, .
  2. Costas Takkas, agregado de la CONCACAF.
  3. Eugenio Figueredo, actual vicepresidente de FIFA.
  4. Rafael Esquivel, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol y miembro de CONMEBOL.
  5. José María Marín, actual miembro de la comisión organizadora de la FIFA para los torneos de fútbol olímpicos.
  6. Nicolás Leoz: Exmiembro del comité ejecutivo de la FIFA y presidente de la CONMEBOL.

Otros cuatro imputados son ejecutivos de marketing deportivo: Alejandro Burzaco, presidente de Torneos y Competencias S.A,, una empresa de marketing deportivo con sede en Argentina, y sus afiliados; Aaron Davidson: Presidente de Traffic Sports EE.UU. Inc; Hugo y Mariano Jinkis: Directores de Completa Jugar Group S.A., una empresa de marketing deportivo con sede en Argentina, y sus afiliados.

Por último, se acusa a José Margulies, Presidente de Valente Corp. y Somerton Ltd., relacionado con el negocio de la radiodifusión y quien supuestamente sirvió de intermediario para facilitar los pagos ilícitos entre los ejecutivos de marketing de deportes y dirigentes del fútbol.

La FIFA está compuesta por 209 asociaciones miembro, cada una representa al fútbol organizado de una nación o territorio determinado. La FIFA también reconoce seis confederaciones continentales que la asisten a gobernar el fútbol en las diferentes regiones del mundo.

La Federación de Fútbol de Estados Unidos es una de las 41 federaciones miembro de la confederación conocida como la CONCACAF, que ha tenido su sede en los Estados Unidos durante todo el periodo que comprende la acusación.

La Confederación Sudamericana, llamada CONMEBOL, también es foco de la acusación.

Video: Euronews