El factor alemán

Alemania 2 - Argelia 1

Goles: Andre Schürrle (92”), Mesut Özil (120”)

Islam Slimani (121”)

Terminaba el tiempo reglamentario con un empate a cero que le ponía luces a un rótulo muy claro: Argelia no se doblegó ante el favorito natural. Si bien los argelinos venían en creciendo en cada partido (lo mismo que los nigerianos que jugaron este mismo lunes contra Francia), estaban lejos de ser el elegido a ganar este encuentro.

Lo que vimos en Porto Alegre fue uno de los mejores partidos del Mundial. Una Alemania exhibiendo sus armas de siempre. Fútbol controlado, movimiento de un paso al lado y dos hacia adelante, pulso de cirujano. Schweinsteiger, Kroos y Lahm en el medio, donde se cruzaba a veces la órbita de Özil. Pero hoy no iban a intimidar a nadie. Argelia, por su parte, tuvo en Slimani, Feghouli y Soudani los imanes de contragolpes y avances orquestados.

Rais M’Bohli, el guardameta, fue pieza fundamental de los africanos. Lo mismo que Manuel Neuer en el lado alemán. Tres veces jugó fuera del área, poniéndose la camiseta de líbero, resolviendo amenazas de los argelinos.

No se dio el asedio alemán que esperaban los de las apuestas. Argelia supo sostener el partido, Feghouli y Slimani entraban hasta la cocina, pero ahí no sabían qué más hacer. Al 16”, el central brasileño Sandro Ricci anuló un gol de cabeza de Slimani por un fuera de juego más papista que el Papa.

Neuer se empleó a fondo, lo mismo Rais en el otro extremo de la cancha. Se jugaba un partidazo en el Beira-Rio de Porto Alegre. Algeria se movía bien pero los alemanes, como dicta la tradición, no se apuraban. Dosificaban el juego, parecían guardar energías para los eventuales tiempos extra. Amortiguaban los embates argelinos y cada tanto daban vuelta a la tortilla. Müller cabeceaba o ponía pases de gol que cortaba Rais o algún defensa africano.


El segundo tiempo fue más de lo mismo pero con un cambio inteligente de Löw. Schürrle por un Mario Götze, que estuvo ausente en la primera mitad. Alemania supo esperar a los argelinos. Slimani, Feghouli y Soudani no supieron cerrar oportunidades frente a Neuer. Y desde afuera empezaba la sombra de aquel axioma de “si no lo hacés, te lo hacen”.

Terminaron los 90 con lo que ya era la gran gesta gesta de la Selección de Argelia. Pero estaba el factor alemán. No más arrancaba el primer tiempo extra y aquel sustituto de Götze, Schürrle, recibió un balón de pies de Müller y la colocó de talón en el marco de Rais.

Sin prisa, con determinación, los alemanes volvían a lo suyo: ganar. Los africanos llegaron exhaustos a los tiempos de alargue. Ya nada fue lo mismo.

Özil anotó al filo del final, Los argelinos reaccionaron y anotaron por medio de Slimani, pero sólo para subrayar la cantidad de oportunidades desaprovechadas en el tiempo reglamentario.

Alemania se medirá con Francia en cuartos de final.