El jefe de la junta militar en Tailandia recibe apoyo de la monarquía

El jefe de la junta militar que tomó el poder la semana pasada en Tailandia recibió este lunes la aprobación del rey, y amenazó con reprimir cualquier nueva oposición a su autoridad en la calle. En su primera rueda de prensa como jefe de la junta, el general Prayut Chan-O-Cha, quien tomó el poder el jueves, afirmó que se organizarán elecciones "lo antes posible", pero que no había un calendario para entregar el poder a los civiles en este país de 67 millones de habitantes.

Prayut Chan-O-Cha recibió la aprobación del palacio real durante una ceremonia en la que estuvo ausente el rey Bhumibol, de 86 años de edad.

"Con el fin de restaurar la paz y el orden, y por el bien de la unidad del país, el rey nombró al general Prayut Chan-O-Cha", quien tendrá como misión "administrar al país desde ahora", según la orden real .

El mensaje indica que Prayut había alertado a la casa real de que la violencia en Bangkok y en otras parte del país podría extenderse y amenazaba la seguridad nacional.

"He prestado juramento y me he comprometido a llevar a cabo mi tarea con honestidad", indicó el general a los periodistas a continuación.

"Esperamos poder resolver los problemas cuanto antes para volver al sistema democrático", añadió.

La monarquía está encabezada por el venerado rey Bhumibol Adulyadej, de 86 años de edad, quien se encuentra enfermo, pero aún inspira un gran respeto a muchos tailandeses.

Su respaldo, una verdadera "bendición", ha sido tradicionalmente un trámite clave para la legitimación de los recurrentes golpes militares que ha sufrido el país, en total 19 entre exitosos o simples intentos desde 1932.

El jefe de la junta militar tailandesa también amenazó con "intensificar" su respuesta a los manifestantes contrarios al golpe de Estado, quienes prometieron echarse de nuevo a la calle.

Si los opositores vuelven a manifestarse, "voy a intensificar la aplicación de la ley y deberán comparecer ante el tribunal militar", declaró el general Prayut Chan-O-Cha, al día siguiente de una concentración de más de mil personas en Bangkok contra el golpe del jueves.