El "no" español al referéndum catalán no resuelve conflicto

El rechazo de los diputados españoles al proyecto de referéndum de autodeterminación en Cataluña "no resuelve el problema de fondo", al no abrirse una vía verdadera de diálogo entre el Gobierno central y el regional.

"La negativa del Congreso a la propuesta del Parlamento le cierra a Artur Mas, el presidente nacionalista de Cataluña, una puerta, pero no resuelve el problema de fondo", apuntó el diario conservador El Mundo en su editorial.

"Ahora es el momento de recurrir a la política para afrontar la fractura social que se vive en Cataluña y poder alcanzar un gran pacto de convivencia", continúa el periódico.

"Una bella ocasión perdida", lamentaba el columnista Xavier Vidal-Folch en el diario de centroizquierda El País, lamentando que el jefe de gobierno español Mariano Rajoy no hubiera seguido la recomendación del Tribunal Constitucional de "resolver mediante el diálogo y la cooperación los problemas territoriales".

"Oportunidad perdida", coincidía en su portada el rotativo catalán La Vanguardia, añadiendo que "el diálogo no encuentra vía".

"Toda la expectación que había suscitado el debate sobre la cuestión catalana en el Congreso se centraba en comprobar qué posibilidades había de abrir vías de diálogo que ofrezcan una salida acordada y satisfactoria al proceso soberanista catalán, pero quienes abrigaran esperanzas se vieron nuevamente frustrados", resumía el diario.

"Cuando se quieren resolver los problemas se hace política. Cuando no se quiere, se hace teatro. Ayer tocaba teatro", afirmaba en El Periódico de Cataluña el columnista Antón Losada.

Rajoy dejó claro el martes que no concibe "una España sin Cataluña ni Cataluña fuera de España".

Sin embargo, la negativa no rompió los planes de Artur Mas quien aseguro que ese "no doloroso" no marca un "punto y final" al proceso de autodeterminación, sino que seguirá buscando los "marcos legales" para organizar la consulta en la fecha prevista.

"Se ha perdido una nueva oportunidad", lamentó, acusando a los principales partidos estatales de no haber "querido dar una mano que estaba tendida".