El soldado más joven de la Primera Guerra Mundial tenía 12 años, certifica Museo de Londres

Con tan solo 12 años, Sidney Lewis luchó en el frente de la I Guerra Mundial. Cuando un amigo de la familia regresó del frente en 1916, la madre de Lewis descubrió que su hijo se encontraba allí y dio la voz de alerta.

De esta forma, puso fin a su breve paso como artillero de primera línea. Sirvió seis semanas hasta que su madre consiguió llevar su certificado de nacimiento a la oficina de guerra de Londres y lo licenciaron.

El secreto familiar salió a la luz pública y el Museo Imperial de la Guerra de Londres certificó que todos los documento son auténticos. Así se reconoce de forma oficial a Sidney como el soldado más joven de la Primera Guerra Mundial.