El varón Anllel

Club Sport Herediano 2 - Club Sport Cartaginés 0

Goles: José Sánchez (60”), Josimar Arias (65”)

Este artículo va a terminar así “Voy a ser objetivo: pero qué equipo es Heredia”. Por primera vez desde la final del Torneo de Verano, se enfrentaron este miércoles el CS Herediano y el CS Cartaginés. En la cancha donde quedó tendido hace varios meses el equipo blanquizaul, no quedó duda de quién es el campeón y quién es el subcampeón.

Talvez para no repetir la camiseta de la desgracia de mayo, Cartago salió al campo con un uniforme blanco con ribetes rosados en los hombros. Con esto bastaría para terminar la crónica, pero tengo que trabajar.

El Club Sport Herediano se apropió del partido desde el arranque, y salvo algunos pasajes de reacción de los brumosos, por ratos parecía que era una velada de sparring.

Toca ya decir esto: Anllel Porras es un leñador que a la vez es un cirujano. Es el delantero (así, con la palabra de antes) que hace rato queríamos ver. Potente y preciso. Que algún nerd lo verifique, pero estoy casi seguro de que tuvo un 100% de efectividad: no erró ni un solo pase y los que no llegaron a destino terminaron en tiro de esquina o jugada de balón parado a favor de los florenses.

Si no anotó ninguno de los goles ¿por qué parece que sí?

A los hechos. Claramente los brumosos estudiaron los últimos partidos del Herediano y trataron de desactivar los escapes de Myrie por la banda derecha y la tarjeta madre del medio campo florense. Con Cancela y Anllel la directriz parecía ser clarísima: derribarlos cada vez que tocaran el balón, con Cancela fue fácil.

Los avances cartagineses, que sólo ocurrieron en los primeros 45 minutos, se inclinaron por la izquierda. Myrie es mejor adelante que atrás. Herrera, Jiménez y Cardozo mostraron pulsión ofensiva, pero parecían jugadores de otro equipo. Minor Díaz, Sánchez, Cancela, le ponían calor a los guantes del portero Torres, afianzado debajo de los tubos brumosos. Marco sur en la primera mitad.

En los ataques florenses, una como fuerza magnética llevaba los balones aéreos hasta Anllel que los pasaba con precisión o era derribado por la zaga del Cartaginés.

El herediano Sánchez empezó a confiar mucho en su remate a distancia y Cartago se envalentonó en las tierras medias y probaba perforar por el centro, moviendo a Herrera y a Jiménez. Pero, como casi todo lo bueno en la vida, duró poco.

Nos fuimos al medio tiempo. Momento para decir esto: qué lindo es ir al estadio donde canta y salta la barra brava. Qué depresión es la gradería de sombra y del palco ni me hagan hablar. El fútbol es de la popular, de sol. Es así.

¿El segundo tiempo? El varón Anllel. los dos goles fueron extensiones de ideas y acciones suyas. Decía Richard Sennet (gugléenlo): Hacer es pensar.



José Sánchez al 60”, Yosimar Arias al 65”. Cartago a la morgue. Heredia al primer lugar del torneo. Voy a ser objetivo: pero qué equipo es Heredia.