No hay conexión a internet 
Gira el telefono para mejorar navegación

Restaurar sus edificios icónicos para abrirlos al público, evalúa Asamblea Legislativa

​Congreso renta seis inmuebles en kilómetro y medio, con un costo de ¢1.000 millones anuales

Restaurar estructural y arquitectónicamente tres de las edificaciones que componen la Asamblea Legislativa para abrirlas al público al tiempo que estas reciben al personal administrativo es una de las posibilidades que valora la Dirección Ejecutiva de dicha entidad para dar uso a la estructura cuando esté lista una más moderna a escasos metros.

Entre los cambios que por el momento valora la administración del Congreso, según explicó a AmeliaRueda.com el director Antonio Ayales Esna, está eliminar los recintos sobre el pasillo en el que está la fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), ubicado en el edificio principal así como aquellas que se sitúan en donde hoy día funciona la parte administrativa del Partido Frente Amplio (PFA) también en la misma zona.

Otra variable podría ser demoler una nave de oficinas exentas de patrimonio en el edificio que albergó el antiguo Colegio Nuestra Señora de Sión, para ampliar el parqueo de los administrativos.

Sin embargo, varios de esos cambios dependen del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural (CICPC) por lo que, de momento, lo único cierto es que el Castillo Azul sería la única edificación que no recibirá mejoras, pues fue restaurado en 2012. Este año está previsto que quede lista una propuesta que atiende recomendaciones del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (LANAMME) de la Universidad de Costa Rica (UCR) para que en 2020 pueda ejecutarse.

Una vez recuperados a nivel arquitectónico y estructural, se espera que las fachadas sean abiertas a lo externo para permitir a la ciudadanía apreciarlos, al tiempo que son integrados por una red de pasos peatonales que involucran la ampliación del bulevar de la Avenida Central para conectar el Parque Nacional, las sedes del Parlamento, la Plaza de la Democracia y los museos Nacional de Costa Rica y del Jade.

De acuerdo con el Ayales, el grueso de las obras en el actual edificio se centran en la demolición de oficinas hechizas, agregados o adosados, un reforzamiento de la fachada exterior e interior y un fortalecimiento estructural.

Será hasta en aproximadamente dos años y medio que la edificación central de Cuesta de Moras reúna en un mismo lugar a sus trabajadores, ocupando los espacios que dejarán diputados y empleados de los departamentos que participan del proceso de las leyes; librando a su vez al Primer Poder de la República del pago de mil millones de colones anuales.

"Es una gran cosa porque nosotros estamos diseminados en 10 o 12 edificios y eso complica mucho la administración; la conectividad, las redes se complican muchísimo la eficiencia en el trabajo. Al estar integrados en un edificio es otra cosa. Es muy obvio que va a favorecer muchísimo a una sana administración tener a la gente reunida. Yo tengo toda la administración a un kilómetro y medio de aquí y eso dificulta mucho estar haciendo reuniones y convocando a la gente. Es muy muy complicado", externó el funcionario.

En la actualidad, el Congreso renta la antigua biblioteca de la Universidad Autónoma de Centro América (UACA) en Los Yoses, el edificio UAM contiguo al Cine Magaly, el edificio Sasso al lado del Cine California, la anterior colchonería Jirón frente a la Estación del Atlántico, la Casa Rusa y el segundo piso del AMPM en barrio La California.