Empleos modernos pagan en promedio ¢100 mil más que los tradicionales

brechaEstado de la Nación señala que la pobreza para quienes laboran en actividades tradicionales subió 4,3% en 4 años

Mientras que un agricultor u operario de fábrica recibe en promedio un salario de ¢300 mil mensuales, los ingresos de un trabajador de zonas francas son de al menos ¢400 mil, según datos del vigésimo Informe del Estado de la Nación.

El estudio reveló que la diferencia salarial entre los trabajadores de la vieja economía (agricultores, agroexportadores e industriales tradicionales) y los de la nueva economía (agrexportadores no tradicionales, zonas francas y nuevos servicios) es cercana a los ¢100 mil.

investigadora del programa del estado de la nación, pamela jiménez

La investigadora del Programa del Estado de la Nación, Pamela Jiménez, explicó que entre 2009 y 2013 se registró un fuerte incremento de 4,3 por ciento en la incidencia de la pobreza entre los trabajadores de la industria tradicional (textiles y alimentación).

El informe también reveló que para los empleados de la nueva economía, la incidencia de la pobreza es mucho más baja.

Por ejemplo, para los agroexportadores no tradicionales se registró un 17,9 por ciento de incidencia de pobreza contra 26,6 por ciento en agroexportadores tradicionales, con una diferencia del 9 por ciento entre ambos grupos.

La diferencia en los ingresos de quienes trabajan en la nueva economía y quienes se desempeñan en los empleos tradicionales de la vieja economía se explica por dos razones: primero por la baja escolaridad en la población laboral y segundo a la apuesta de desarrollo del país en los últimos años.

El vigésimo Informe del Estado de la Nación reveló que el 56 por ciento de la población entre 25 y 64 años, Población Económicamente Activa (PEA) no cuenta con estudios secundarios completos lo que limita el acceso de muchas personas a empleos mejor remunerados.

La apuesta del país por fortalecer la inversión extranjera directa y el desarrollo de zonas francas, obligaron a una porción de la fuerza laboral a especializarse en empleos técnicos, servicios y puestos operarios para acceder a empleos de la nueva economía que exigen inglés o estudios secundarios completos, agregó Jiménez.