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Empresario nicaragüense: El diálogo no iniciará hasta que cese la represión

​Sector privado convocó marcha pacífica para este lunes por la tarde

El sector empresarial nicaragüense lanzó este lunes su primera advertencia al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo: el diálogo que desean con la clase productiva no llegará a no ser de que cese la represión que viven los universitarios.

Carlos Castro, un empresario de ese país, hizo la advertencia esta mañana en el programa Nuestra Voz, cuya edición estuvo dedicada exclusivamente a tratar la realidad que afronta Nicaragua, sumida en un conflicto social que desde el miércoles deja al menos 28 muertos como consecuencia de enfrentamientos entre protestantes, grupos paramilitares de choque y agentes de la Policía Nacional.

"Después de los sucesos de anoche (un supuesto ataque de agentes a protestantes atrincherados en la Universidad Politécnica de Nicaragua - UPOLI) el tema del diálogo se detiene, para mí, hasta que cese totalmente la represión. No se puede sentar nadie en Nicaragua, en mi opinión, hasta que cese totalmente la represión, a que se abran las libertades de comunicación, que se le devuelvan las licencias a los canales y radios cerradas, que se devuelvan a los muchachos que están presos a sus familiares y que se investiguen las muertes y quien fue el que ordenó la muerte de estudiantes y el ataque de las universidades", indicó Castro.

Agregó: "No hay credibilidad ya en ninguna de las acciones del gobierno, en ni una. Es totalmente incapaz de seguir gobernando. Entonces de lo que se trata ahora es de hacer un diálogo nacional incluyente, en el que tienen que estar los estudiantes, la Iglesia, los profesionales, los sindicatos de derecha, de centro y sandinistas o de izquierda. O sea, toda la sociedad representada en una sola mesa con un sólo objetivo: eliminar de inmediato toda represión. En segundo lugar buscar la institucionalidad que se perdió desde que estos señores llegaron al poder".

El empresario evidenció una ruptura entre el gobierno y el sector al que representa al momento en que se firmó el decreto presidencial que reformaba el sistema de seguridad social -revocado el domingo ante la intensificación de la rebelión popular- para abrir un diálogo con los inversionistas privados.

Al mismo tiempo, Castro recordó la convocatoria de una marcha pacífica de parte del sector privado que se celebrará esta tarde, movilización de la que asegura ha sido tomada por el pueblo nicaragüense, incluyendo a los estudiantes.

El miércoles de la semana anterior, Ortega aprobó un aumento a los aportes de los trabajadores y los patronos, tasando además con un cinco por ciento las pensiones de los jubilados, con el fin de salvar al Instituto Nicaragüense del Seguridad Social (INSS).

La reacción de la ciudadanía fue inmediata al salir a las calles a demostrar su rechazo a la decisión, tomada sin consultar a ninguna de las partes involucradas y sin discusión alguna en la Asamblea Nacional. Las primeras protestas se vieron marcadas por confrontaciones provocadas por grupos de la Juventud Sandinista, desencadenando un crecimiento del conflicto que escaló hasta la intervención de los cuerpos policiales para reprimir manifestaciones en centros de educación superior.