Encuentran en Alemania esqueletos de unos 200 soldados del ejército de Napoleón Bonaparte

hallazgoCombatientes probablemente murieron en 1813 a causa de sus heridas, o por la epidemia de tifus que diezmó a la “Grande Armée”

Unos 200 esqueletos de soldados de la "Grande Armée" (Gran Ejército) de Napoleón Bonaparte fueron encontrados en Fráncfort (oeste), Alemania, en un cantero de obras de un futuro complejo inmobiliario, anunció este jueves el alcalde de esa ciudad.

"Estimamos que hay unas 200 personas inhumadas aquí", explicó Olaf Cunitz, adjunto del alcalde de Fráncfort, durante una conferencia de prensa en el lugar del hallazgo.

"Según nuestra primera estimación, se trata de soldados de la "Grande Armée" muertos en 1813", en el camino de regreso tras la dura derrota sufrida por Napoleón en la campaña de Rusia.

En la ruta hacia Francia, Napoleón libró en particular la batalla de Hanau, una ciudad vecina de Fráncfort, hacia mediados de octubre de 1813, recordó Cunitz. Los combates se extendieron en la región, provocando unos 15.000 muertos.

Las tumbas fueron descubiertas gracias a las precauciones arqueológicas tomadas durante las obras y dado que en 1979 se encontraron restos de otros soldados en ese mismo barrio.

Los soldados encontrados probablemente murieron a causa de sus heridas, o sucumbieron por la epidemia de tifus que diezmó a la "Grande Armée" en la época. Estas aseveraciones deben ser verificadas científicamente.

Se trata "de tumbas cavadas de apuro", como lo hacían los militares, detalló Andrea Hampel, directora de la inspección de monumentos históricos de Fráncfort.

Los soldados yacen en ataúdes muy sencillos, que permitieron su buena conservación. Se encuentran alineados en fila, uno junto a otro, y no se encontró ningún objeto funerario.

Además, están alineados con una orientación Norte/Sur, en tanto que en la Europa cristiana se tenía la costumbre de enterrar los cuerpos de los muertos sobre un eje Este/Oeste. Un signo de que fueron enterrados de manera apurada, según Hampel.

Algunos botones de las ropas encontradas en las tumbas permiten asegurar la fecha de 1813.