Renuncia presidente de la Federación Alemana de Fútbol por escándalo de Mundial 2006

FIFA​Wolfgang Niersbach explicó que renunciaba a su cargo por “responsabilidad política”

El "cuento de verano" se ha convertido en una pesadilla: tras tres semanas de enredo, el presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), Wolfgang Niersbach, anunció este lunes su dimisión, consecuencia del presunto escándalo de corrupción relacionado con la atribución del Mundial-2006 a Alemania.

"Estuve ahí desde el primer día de la licitación para el Mundial de la FIFA de 2006 y recorrí todo el camino hasta el final de un 'cuento de verano', trabajando a lo largo de todos estos años de manera limpia, digna de confianza y correcta", explicó el hasta ahora patrón del fútbol germano.

En una reunión en la sede de la DFB en Fráncfort, Niersbach aseguró que no tiene "nada que reprocharse", pero que cesaba del cargo por "responsabilidad política".

"En las áreas que me asignaron, márketing, medios de comunicación, acreditaciones y organización del evento, puedo decir con una clara consciencia de que personalmente me comporté de manera irreprochable", añadió este antiguo periodista de 64 años.

Los vicepresidentes de la DFB, Reinhard Rauball y Rainer Koch, se harán cargo del organismo, informó la Federación.

"Prometemos (...) que en unas semanas podremos dar elementos detallados", declaró Koch a la cadena de televisión ARD, subrayando que no hay "ningún indicio que demuestre que Wolfgang Niersbach estuviese implicado", ni que el Mundial hubiese sido "comprado".

El anuncio de la dimisión de Niersbach se produjo durante una audiencia con los responsables de las 16 asociaciones regionales que forman la DFB y ante los que el hasta ahora presidente tenía que dar explicaciones por un caso que ha azotado al fútbol alemán desde mediados de octubre.

A la cabeza de esta potente federación, que cuenta con 6,9 millones de afiliados, en la que fue escalando todos los escalafones, Niersbach ha acabado por ser víctima del escándalo de corrupción que afecta al proceso de elección, en 2000, de Alemania como sede del Mundial 2006, de tan buen recuerdo para los germanos que recuerdan aquel evento como "un cuento de verano".

Con su renuncia, Niersbach pierde cualquier opción de sustituir en la presidencia de la UEFA a Michel Platini, que también se encuentra afectado por el escándalo de corrupción que afecta a la FIFA.

Pese a todo, Niersbach ha contado hasta el final con el apoyo del seleccionador Joachim Löw, que le ha calificado este lunes de "hombre y presidente fantástico" que lo dio "todo por el fútbol".