Escándalos de corrupción no desanimaron participación en elecciones de Guatemala

proceso​Jornada concurrió de forma tranquila, pese al desencanto.

Pese a la indignación que generó el escándalo de corrupción que causó la caída y arresto del presidente Otto Pérez, los guatemaltecos participaron activamente en las elecciones de este domingo para escoger a su nuevo gobierno.

Gran parte de los 2.700 centros de votación registraron filas de personas que acudieron a sufragar desde la apertura de urnas a las 07:00 locales (13:00 GMT) en un clima general de tranquilidad, una señal de que los escándalos de corrupción que estremecen el país no desanimaron la participación de los votantes.

Datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE) a las 14:00 locales (20H00 GMT), indicaban que casi 53 por ciento de los votantes habían sufragado. Los datos para el cierre de las mesas a las 18:00 no estaban aún disponibles.

Más de 7,5 millones de guatemaltecos estaban convocados para elegir al nuevo presidente, un vicepresidente, 338 alcaldes, 158 diputados y 20 diputados al Parlamento Centroamericano.

En la mesa de votación del sótano de la Plaza de la Constitución, escenario de las grandes protestas anticorrupción, el arzobispo metropolitano Oscar Vian conmemoró la participación de los votantes.

"El voto es un deber y un derecho que tenemos todos, y esto puede ser también un momento de protestar acerca de los nuevos gobernantes, para que no se asemejen a los que teníamos", dijo Vian sobre Pérez y su vicepresidenta, Roxana Baldetti, ambos con cargos de corrupción.

En el mismo centro, la estudiante universitaria Andrea Castillo, 22, admitió a AFP que "fue difícil tomar la decisión de votar, pero espero que la persona por la que voté puede hacer mejorar el país".

En el poblado indígena San Juan Sacatepequez, en el oeste de Guatemala, pobladores de origen maya con trajes coloridos desafiaron el frío de las montañas para llegar al centro de votación.

Los casos de corrupción "nos alientan más a buscar nuevos gobernantes para poder exigirles más", comentó el fabricante de muebles Carlos Cuyuch, mientras aguardaba para emitir su voto en un salón comunal en el otro extremo de la plaza de la localidad.

El futuro presidente, que deberá asumir el 14 de enero, tendrá la muy difícil tarea de tratar de devolver la esperanza a Guatemala, agobiada por la pobreza en que vive el 54 por ciento de sus 15,8 millones de habitantes y una violencia generada por el narcotráfico y las pandillas que deja una tasa de 39 homicidios por cada 100.000 habitantes.

La intención de voto la encabeza, sorpresivamente, el comediante de derecha Jimmy Morales con el 25%, por encima del abogado derechista Manuel Baldizón (22,9%) y la exprimera dama Sandra Torres (18,4%), según la última encuesta publicada por la prensa local el jueves.

Ninguno de los tres lograría el 50 por ciento de los votos necesarios para ganar en primera ronda, lo que anticipa una segunda vuelta el 25 de octubre. En total, en la carrera presidencial compiten 14 candidatos.

Los comicios se desarrollaron en un ambiente de desencanto con la clase política del país, profundizado por el escándalo sobre una banda de defraudación aduanera destapada el 16 de abril por la Fiscalía y la Comisión de la ONU contra la Impunidad (Cicig).