Espectáculos de primates cobran protagonismo en Asia con el Año del Mono

Primates​Con el desarrollo económico, la cantidad de espectáculos con simios ha disminuido, pero en más de una docena de zoológicos hay números animados por monos

Los organizadores de espectáculos de primates esperan multiplicar su oferta con la llegada del Año del Mono, que empieza el lunes en China y en el resto de Asia, pero tendrán que enfrentarse a las críticas cada vez más firmes de los defensores de animales.

"Es como una escuela para humanos, pero con monos", explica Takeshi Soma, un "maestro" japonés que entrena a simios en el zoológico de Dongying, en la provincia china de Shandong, en el este del país.

En la escuela, los monos aprenden habilidades como bailar el vals o tocar la batería. Takeshi Soma ha traído desde las montañas nevadas de Japón una docena de monos que entrena individualmente.

"Esta forma de aprendizaje es única en China", afirma el entrenador, mientras supervisa cómo el personal vestido con chalecos de lentejuelas prepara a los monos, que lucirán durante el espectáculo túnicas multicolores.

Cuatro monos imitan a un grupo de rock. El líder de la banda canta con un micrófono de juguete rosa vestido con una corbata de lazo roja. Pero en uno de los últimos ensayos, uno de los monos abandona la práctica caminando sobre sus cuatro extremidades, tras haber dado unos golpes a su minibatería. Tras el incidente, uno de sus compañeros tira al suelo su guitarra de plástico.

"Nuestros monos no nos obedecen tanto y eso es justamente lo que es divertido: son simios que actúan con naturalidad y siguen siendo ellos mismos", explicó Soma.

Este tipo de espectáculos son conocidos desde hace años en China y todavía se puede ver en ferias rurales a monos agarrando al vuelo cuchillos y andando en bicicleta.

Con el desarrollo económico, la cantidad de espectáculos con simios ha disminuido, pero en más de una docena de zoológicos hay números animados por monos.

Espectáculos "crueles"

En China no hay una normativa para proteger a las especies que no están en peligro de extinción, pero actualmente está creciendo un movimiento que condena este tipo de espectáculos porque considera que son "crueles".

Una de las polémicas estalló en 2013, cuando se hizo viral un video que mostraba a un oso mordiendo y dando zarpazos a un mono después de que ambos animales cayeran de sus bicicletas mientras participaban en los llamados "Juegos Olímpicos de Animales de Shanghái".

En un zoológico de Chongqing, en el sur de China, un empleado dijo que los espectáculos con animales habían sido cancelados por las quejas de maltrato a los animales.

En la escuela de Dongying, los monos duermen en jaulas de cemento y a veces reciben azotes suaves de sus entrenadores. "No sé cómo decirlo, pero hay cosas que son duras. No creo que a los monos les guste la escuela", confiesa Soma.

Estos detalles no ahuyentan a los inversores que han invertido cerca de 19 millones de yuanes ($2,9 millones) en el complejo, según Xiao Jingxia, presidente de la asociación estatal por la amistad sinojaponesa.

La organización está asociada con la compañía de monos Nikko Saru Gundan, un grupo que aparece habitualmente en la televisión en Japón. "Esperamos atraer audiencias en toda China", dice Xiao. "Nos gustaría aprovechar que es el año del mono para promocionarnos", agrega.

Un público de una decena de niños acompañados por sus padres llegan a ver el espectáculo. Los niños se mezclan con los monos, que entran vestidos con pañales con agujeros especiales para dejar salir la cola.

Otro número estrella del espectáculo es la clase de matemáticas, en la que los monos se sientan como si estuvieran en la escuela y contestan con la ayuda de sus dedos a preguntas aritméticas simples. Para cerrar el show dos monos bailan un vals.

"Es mi baile preferido, parecen personas", dice un niño de cuatro años. "¡Feliz Año del Mono!", grita un locutor, mientras los monos se desvisten y vuelven a sus jaulas.