Exdetenidos de Guantánamo quieren comenzar vida de hombres libres en Uruguay

Oportunidad​Todos formaban parte del primer grupo de detenidos que ingresaron a Guantánamo en 2002

Los seis exdetenidos de Guantánamo que llegaron el domingo a Uruguay se sienten felices por haber dejado la cárcel donde estuvieron recluidos más de 12 años, quieren aprender español y se aprestan a comenzar una vida de hombres libres.

"Había una gran diferencia entre su voz hace un mes y ayer (domingo)", contó el lunes Alka Pradhan, una de las abogadas del sirio Jihad Diyab, uno de los seis excarcelados que apenas llegaron a Uruguay fueron ingresados al Hospital Militar para hacerles controles médicos.

Diyab, de 43 años, se había declarado en huelga de hambre y acudió a la justicia estadounidense para hacer valer su derecho a no ser alimentado a la fuerza.

El ahora exrecluso "no está en un buen estado de salud" tras el tratamiento "extremadamente cruel que recibió durante casi 13 años" en el centro de detención estadounidense, indicó Pradhan, explicando que "apenas puede caminar, es un discapacitado, utiliza una silla de ruedas la mayor parte del tiempo".

De todas formas, "mentalmente está bien, se está centrando en recuperar su salud y reunirse con su familia".

Los otros liberados son el tunecino Abdul Bin Mohammed Abis Ourgy, de 49 años, el palestino Mohammed Tahanmatan (35) y los también sirios Ahmed Adnan Ahjam (37), Ali Hussain Shaabaan (32) y Omar Mahmoud Faraj (39).

Todos formaban parte del primer grupo de detenidos que ingresaron a Guantánamo en 2002, cuando Estados Unidos abrió la prisión en su base militar en la isla de Cuba, en el marco de su "guerra contra el terror" tras los atentados del 11 de setiembre de 2001.