Extracción minera amenaza a cerro boliviano declarado patrimonio de la humanidad

El cerro Rico de Potosí en Bolivia, símbolo de la riqueza colonial americana, corre el riesgo de derrumbarse y atrapar a miles de mineros.

Como hace 500 años, los mineros extraen plata y estaño a pico y pala, trabajos que han formado una intrincada red de galerías que asemeja un hormiguero.

La Unesco declaró en junio anterior Patrimonio Mundial de la Humanidad en Peligro a la antigua Potosí y a su carcomido cerro, pero las advertencias no hacen mella en la incesante actividad minera.

"No vamos a dejar este lugar, porque es el sustento de nuestras familias", advirtió Carlos Mamami, dirigente minero.

La declaración de la Unesco encendió una alerta por la situación de 12.000 mineros que trabajan en una estructura en la que se registraron "más de 130 hundimientos", según el Ministerio de Minería boliviano.

Debido a esto, la cima de la montaña ha perdido su forma original. El gobierno boliviano intentó frenar el deterioro con un relleno con cemento, arena y poliuretano, pero el suelo ha vuelto a hundirse.

"Hay un evidente deterioro en Potosí porque no hay políticas de preservación", dijo a la AFP Osvaldo Cruz, director de Cultura de la Gobernación.

Un comité interinstitucional de Potosí busca consensuar soluciones a corto y largo plazo, pero todo queda en pronunciamientos públicos.

Una fuente de la Dirección de Cultura de la Municipalidad potosina expresó a la AFP que "no hay preservación de los monumentos porque no tenemos recursos económicos" para hacerlo.