Falta de equipos en el Ministerio de Salud impide controles por exceso de ruido

La carencia de sonómetros entorpece la labor del Ministerio de Salud para medir, controlar y sancionar la contaminación sónica generada por fábricas, centros de entretenimiento o talleres de reparación de vehículos, entre otros, dejando indefensos a los habitantes afectados. Así lo denunció la Defensoría de los Habitantes.

El vocero de la Defensoría, Ahmed Tabash, dijo que esta institución inspeccionó diferentes lugares del país por denuncias que presentaron los ciudadanos tras no recibir una respuesta oportuna del Ministerio de Salud.

El Ministerio de Salud cuenta con 230 inspectores capacitados para medir la contaminación sódica y determinar la necesidad de girar órdenes sanitarias. Sin embargo, esta cartera cuenta sólo con 88 sónometros para atender las 84 áreas rectoras en las que Salud divide el país, es decir, hay un sonómetro para cada tres inspectores. Para hacer un adecuado control Salud requiere al menos 168 aparatos, cerca del doble de los sonómetros.

vocero defensoría de los habitantes, ahmed tabash

Las inspecciones de la Defensoría detectaron zonas donde la contaminación sónica es preocupante sin que a la fecha se hayan extendido órdenes sanitarias, comentó Tabash.

El pasado 23 de mayo la Ministra de Salud, María Elena López, aceptó el problema y dijo que la institución prepara la compra de 80 sonómetros nuevos para el 2014.

El ruido puede enfermar a las personas que lo sufren.

El investigador de la UCR, José Araya, realiza mediciones constantes de sonido en todo el país y explica que el oído humano no debe exponerse durante largos periodos a ruidos que sobrepasen los 80 decibeles. Este ruido equivale, por ejemplo, al sonido de un tren.

investigador de la ucr, josé araya

Exponerse a ruidos superiores a 80 decibeles por un periodo prolongado de tiempo puede generar consecuencias negativas en la capacidad auditiva de las personas. El tráfico intenso, por ejemplo, puede superar fácilmente los 90 decibeles; un concierto puede llegar fácilmente a los 110 decibeles.

El investigador de la UCR se encargó en el 2012 las mediciones de sonido que se incorporaron al Informe del Estado de la Nación y determinó que la esquina del Hospital San Juan de Dios, el Paseo Colón y la entrada de Derecho de la Universidad de Costa Rica (UCR), son los puntos del Área Metropolitana que registran los mayores niveles de ruido.