Familia herediana tiene un cuarto de siglo haciendo imágenes para procesiones

Hace 25 años a don Claudio Hernández se le ocurrió la idea de ganarse la vida confeccionando imágenes de nazarenos, dolorosas, santos y ángeles con arcilla o resina, que venden a parroquias católicas de todo el país.

Después se le unieron su esposa Carmen Sandoval y sus dos hijos, quienes crearon una pequeña empresa familiar, que bautizaron Taller Religioso Monte Carmelo, situado en la ciudad de Heredia.

Hoy en día, aunque el negocio de su taller se ha visto afectado por la importación de piezas provenientes de China, la familia Hernández Sandoval sigue adelante.

Don Claudio asegura que, a pesar de que los tiempos son difíciles, logran vender unas 500 efigies al año, cada una con un valor promedio de ¢400 mil. Semana Santa es el tiempo en el cual sus producciones tienen mejor venta, aunque Navidad también es buena época vendiendo "pasitos".