Familiares pueden negar donación de órganos aunque exista aval previo del fallecido

decisión​Autoridades instan a interesados concientizar a sus allegados sobre su interés de donar

Aunque una persona haya expresado en vida su intención de donar alguno de sus órganos, los familiares tienen la última palabra y son ellos los que deciden si se somete el cadáver al procedimiento de extracción.

El coordinador de Donación y Trasplantes de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Marvin Agüero, señaló que esto se hace principalmente por razones éticas.

Coordinador de Donación y Trasplantes de CCSS, Marvin Agüero

Cuando una persona fallece, lógicamente pierde su capacidad de decisión, por lo que ésta recae en los parientes más cercanos.

Agüero añadió que por esta razón es fundamental que una persona interesada en entregar sus órganos una vez que muera lo exprese abiertamente a sus familiares y los concientice sobre la importancia de respetar su voluntad.

Director de Garantía de Acceso servicios de Salud, César Gamboa

El director de Garantía de Acceso a Servicios de Salud, César Gamboa, agregó que la Ley 9.222 de Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos Humanos del 2014 cambia la categoría del donante de presunto a informado, hecho que impide a un médico contradecir el criterio de quien fuera pariente del cadáver.

Gamboa explicó que cuando se detecta que un paciente fallecido se inscribió en alguna lista de donantes se envía a un grupo de profesionales conocidos como "equipo de malas noticias" a dialogar con los familiares y tratar de convencerlos de hacer valer la decisión de la persona.

En Costa Rica una persona puede expresar su voluntad de ser donante mediante la licencia de conducir y los extranjeros en su cédula de residencia.

El año anterior, la CCSS habilitó un registro en línea para que cualquier persona que esté dispuesta a ceder alguno de sus órganos una vez que muera lo haga saber.

Ordenamiento en registro de donaciones

El Ministerio de Salud se encuentra en proceso de diseño de un sistema que integre la cantidad de órganos disponibles a nivel nacional en una sola base de datos, esto con la finalidad de distribuirlo dependiendo de la necesidad del paciente.

Anteriormente, cada centro hospitalario manejaba a nivel interno los órganos que recibía para sus propios pacientes. Un programa de la CCSS que arrancó el año anterior estableció que ciertos hospitales se convierten en extractores que envían posteriormente el tejido a otros centros médicos que lo requieran.

En este sistema se dará prioridad al receptor dependiendo de la gravedad del paciente, su edad y el tiempo que lleva esperando el trasplante.

Gamboa comentó que la plataforma se encuentra en proceso de diseño y todavía no se ha adjudicado a una empresa la labor de desarrollo, por lo que se desconoce el costo del proyecto.