Felipe VI aboga por una monarquía "íntegra" y una España unida

Felipe VI abogó por una España unida y una monarquía "íntegra y transparente" al tomar este jueves las riendas de una Corona desprestigiada por escándalos y convertirse en nuevo Rey de un país enfrentado al desafío nacionalista en Cataluña y el País Vasco.

Vestido con uniforme militar y luciendo el fajín de capitán general de los ejércitos que le traspasó su padre Juan Carlos I, el monarca, de 46, juró "guardar y hacer guardar la Constitución".

En sus primeras palabras, pronunciadas junto a un cojín sobre el que reposaban la corona y el cetro, rindió homenaje a su padre por su papel en la "reconciliación" del país, tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.

Pero lo más esperado de un discurso pronunciado ante diputados y senadores reunidos en el Congreso, y en ausencia de Juan Carlos -que quiso dejar el "protagonismo" a su hijo-, fue la visión de sus grandes retos.

"Quiero afirmar como Rey mi fe en la unidad de España, de la que la Corona es símbolo", afirmó, en referencia al desafío de Cataluña, región determinada a celebrar un referéndum de independencia el 9 de noviembre.

Llamando a que "no se rompan nunca los puentes del entendimiento", defendió la diversidad del país y terminó su discurso dando las gracias en español, gallego, catalán y euskera, el idioma del País Vasco, donde el independentismo recobra también mucha fuerza.

También "deseamos una España en la que todos los ciudadanos recuperen la confianza en sus instituciones", aseguró, mientras prometió una monarquía "íntegra y transparente" tras los escándalos que golpearon a la familia real y hundieron la popularidad de Juan Carlos.

A la ceremonia, a la que no fueron invitados jefes de Estado extranjeros ni representantes de otras familias reales, no asistieron la hermana menor del nuevo rey, la infanta Cristina, ni el esposo de ésta, Iñaki Urdangarin, ambos imputados en un caso de presunta corrupción.

Acompañado por la reina Letizia, muy elegante en un sobrio vestido blanco ornado de pedrería, y por sus hijas - Leonor, la nueva heredera al trono, de 8 años, y Sofía, de 7 años-, Felipe VI entró al Congreso por la Puerta de los Leones, cubierta por un dosel rojo y oro con el escudo de España.

"¡Felipe! ¡Felipe!", gritaron las miles de personas reunidas para ver llegar a la pareja real a bordo de un Rolls-Royce con fuerte escolta policial.