Fieles disidentes cuestionan canonización relámpago de Juan Pablo II

La canonización de Juan Pablo II refleja el fervor que aún despierta entre los fieles el Papa fallecido, aunque hay quienes cuestionan la celeridad del proceso y sus posiciones conservadoras y su silencio ante denuncias de abusos sexuales a niños.

Entre las mayores críticas al Papa polaco figuran también la severa condena a la Teología de la Liberación en América Latina y su excesivo poder personal acumulado en 27 años de pontificado, según varios expertos.

Si bien era un Papa que gozaba de una enorme popularidad en América Latina, la región con más católicos en el mundo, y que recorrió a lo largo y lo ancho, importantes sectores no le perdonan el no haber tratado con mano dura a los obispos y teólogos comprometidos con los sectores más pobres de la sociedad.

Muchos de ellos fueron obligados a dejar la docencia o fueron remplazados por ultraconservadores, poco sensibles a las injusticias sociales y muy rígidos en asuntos morales.

"Era un adversario del comunismo por haberlo vivido en persona", comentó el cardenal francés Georges Cottier, al explicar las razones de su oposición a la teología de la liberación, influida por el marxismo.