Fiscalía allana Caja y Hospital Calderón por supuesto fraude en compra de instrumentos ortopédicos

La Fiscalía y el OIJ allanaron la mañana de este martes el departamento de Auditoría y la gerencia de Logística de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), por el presunto fraude de $2,3 millones que pretendía cobrar la empresa Synthes a la institución.

Los allanamientos también se dieron en la Dirección Médica, la jefatura de Ortopedia y la Consulta Externa del Hospital Calderón Guardia y en las instalaciones de la empresa Synthes en Santa Ana.

El Calderón Guardia está intervenido desde el pasado 8 de mayo por la CCSS.

La denuncia que originó los operativos para buscar pruebas fue presentada por la CCSS luego de que un informe de auditoría determinara que la firma Synthes gestionó 1.022 facturas para cobrar $2,3 millones por compras de materiales médicos como tornillos y platinas que se utilizaron en el servicio de ortopedia en el Calderón Guardia.

Los hechos se remontan a 2010 y 2011, las facturas presentadas por la empresa para justificar las compras tiene presuntos nombres de pacientes que fueron atendidos en el centro médico, pero en otras especialidades como ginecología y urología.

Los agentes del OIJ y fiscales que participaron en el allanamiento en el edificio central de la CCSS en Avenida Segunda, ingresaron al departamento de Auditoría a eso de las 8:45 a.m. y sacaron a todos los trabajadores del área para recabar las pruebas como parte de las pesquisas.

En el Calderón Guardia también se recaban pruebas que sustenten la investigación que lleva el Ministerio Público por el caso de las 1.022 facturas.

Las facturas que gestionó la empresa Synthes ante la CCSS presuntamente no fueron pagadas, de acuerdo con el informe de auditoría que se presentó a la Junta Directiva de la CCSS.

Los materiales médicos -tornillos y placas ortopédicas- supuestamente fueron utilizados para 4.519 cirugías del Programa de Osteosíntesis del Hospital Calderón Guardia.

Sin embargo, el informe de auditoría de la CCSS reveló que los nombres de los pacientes que presentó la empresa para justificar las facturas no se relacionaban con cirugías en ortopedia, sino más bien en otras áreas como urología y ginecología.