Fiscalía de Guatemala pide nuevos exámenes psiquiátricos a exdictador Ríos Montt

juicioSe busca determinar si está en capacidad de enfrentar juicio por genocidio

Un tribunal guatemalteco ordenó ingresar a un hospital público de salud mental al exdictador Efraín Ríos Montt para realizar nuevos estudios psiquiátricos y determinar si cuenta con la capacidad intelectual para enfrentar un juicio por genocidio.

"Se ordena el ingreso del acusado José Efraín Ríos Montt el día sábado 25 de julio del año en curso, al Hospital Nacional de Salud Mental Federico Mora", afirmó este jueves la titular del Tribunal B de Mayor Riesgo, María Eugenia Castellanos.

El exdictador deberá permanecer hasta el 3 de agosto en el nosocomio, ubicado en la periferia norte de la capital, mientras se realizan los exámenes.

El Tribunal suspendió el inicio de la audiencia por genocidio que estaba previsto para este jueves y citó a los comparecientes para el próximo 4 de agosto, para "conocer el contenido de las evaluaciones que se le realicen al acusado".

Un informe del Instituto Forense (Inacif) del 7 de julio pasado declaró a Ríos Montt mentalmente incompetente para enfrentar el proceso. Sin embargo la Fiscalía consideró que la evaluación fue inadecuada, porque el exgobernante estaba sedado por un medicamento en ese momento.

El exdictador comparece ante la justicia luego de que la Corte de Constitucionalidad (CC), la máxima instancia legal del país, anulara una sentencia a 80 años de prisión impuesta el 10 de mayo de 2013 alegando errores procesales, por lo que ordenó repetir el juicio.

Junto a Ríos Montt será procesado el exjefe de inteligencia de su gobierno de facto 1982-1983), José Rodríguez, quien llegó a la sala de audiencias en silla de ruedas debido a que fue operado de la rodilla izquierda.

Ríos Montt y Rodríguez, quien fue absuelto en el primer juicio, son acusados por la matanza de 1.771 indígenas mayas ixiles en el norte del país durante la dictadura que gobernó el país entre 1982 y 1983.

El régimen de Ríos Montt es considerado el más sangriento del conflicto armado que dejó en Guatemala 200.000 muertos y desaparecidos entre 1960 y 1996, según un informe de la ONU.