Flores comestibles ticas poseen más nutrientes que las cultivadas en otros países, según investigación

Alimento​Debido al tipo de clima las flores contienen mayor concentración de antioxidantes

Una crema de flor de ayote y el itabo envuelto en huevo, son algunas de las recetas más conocidas y sabrosas que se pueden cocinar con flores comestibles.

Pero estos productos no solamente proveen platillos típicos deliciosos, sino que debido al clima local, las flores nacionales comestibles contienen mayores concentraciones de fitolitos antioxidantes en comparación con aquellas cultivadas en otros países, según la literatura existente en el tema.

A esta conclusión llegó un ensayo exploratorio del Programa Nacional de Agricultura Protegida adscrita al Ministerio de Agricultura y Ganadería (ProNAP-MAG), y cuyos resultados están próximos a divulgarse de manera oficial, según el gerente de ProNAP, Francisco Marín.

Gerente programa Nacional de agricultura protegida-mag, Francisco Marín

El estudio se realizó en conjunto con la Universidad Nacional (UNA) y el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), y contó con el financiamiento de la Fundación para el Fomento y Promoción de la Investigación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria de Costa Rica (Fittacori).

De la exploración también se desprende que solamente se pueden cultivar flores comestibles en invernaderos por los controles que requieren.

Los especialistas participantes probaron algunas especies ornamentales clásicas como las begonias, las capuchinas, el clavelín y la clitoria, con las que ensayaron condiciones frías de almacenamiento, ya que los tejidos son muy delicados.

Asimismo, Marín detalló que las plantas hay que producirlas en condiciones denominadas "biológicas", pues no deben tener residuos de plaguicidas naturales o sintéticos, ya que se consumen de forma directa.

A la vez, las personas alérgicas al polen deben ingerirlas con cuidado y solo cuando hayan sido emasculadas.

Pasión por la flores comestibles

Manuela Gil es amante de las flores comestibles. Posee un terreno denominado Finca Las Frambuesas, ubicado en San Isidro de Heredia en las montañas cerca del Zurquí y que está en camino de convertirse en un espacio educativo.

Desde hace un año, junto a su tía María Fernanda Gil, se dedica a cultivar flores y a facilitar cursos en los que enseñan las cualidades de este bello y nutricional producto natural, así como a realizar novedosas recetas culinarias.

dueña finca las frambuesas, Manuela gil

En la finca hay sembradas alrededor de 20 especies, entre ellas, culantro, girasol, capuchinas, no me olvides, estragón, gladiolas y darias.

El próximo curso teórico-práctico está programado para el sábado 6 de febrero del año entrante, ya que está en espera de la época seca para mostrar y compartir sus conocimientos.

Para más información y reservaciones escribir a fincalasframbuesas@gmail.com o llamar al tel: 8333-1635.