Futuro presidente heredará la ampliación del Canal de Panamá

El mandatario saliente Ricardo Martinelli adjudicó el contrato de ampliación del Canal de Panamá poco después de empezar su gestión en 2009 para tenerla lista en 2014, en la conmemoración del centenario de la inauguración de la estratégica vía.

Cinco años después, la ampliación enfrenta atrasos por problemas de financiamiento y huelgas, y ahora la fecha de conclusión de la obra se fijó para inicios de 2016, según la Autoridad del Canal de Panamá.

Quien gane las elecciones del 4 de mayo, para las que tres candidatos son favoritos, deberá administrar los recursos que generará al Estado un Canal con más capacidad de tránsito, gracias a que por ahí pasa el 5 por ciento del comercio marítimo mundial.

"El Canal ampliado debe empezar a producir ingresos muy interesantes si se mantiene la tendencia al crecimiento en el comercio mundial", vaticinó el analista Felipe Chapman, de la firma INDESA.

Pero los atrasos en las obras podrían obligar al futuro gobierno a actuar con prudencia fiscal, en contraste con la gestión de Martinelli, cuyas inversiones dieron a Panamá una renovada imagen de modernidad que incluye el primer metro de Centroamérica.

"Un problema es el retraso de las obras del Canal que va a dejar un déficit en los ingresos. Esos nuevos recursos no van a estar listos hasta 2017 y el nuevo gobierno deberá priorizar las inversiones", alertó el analista político y ex diplomático José Blandón.

Aún con los atrasos, los panameños esperan que los recursos del Canal traigan más prosperidad para los 3,8 millones de habitantes, un 26 por ciento de los cuales, según cifras del gobierno, vive en la pobreza.

A las elecciones generales están convocados 2,5 millones de panameños para escoger al presidente, por mayoría simple, y a 71 diputados del congreso unicameral.

El oficialista José Domingo Arias, ex ministro de la Vivienda del actual gobierno, aparece al frente de algunas encuestas de opinión junto al opositor socialdemócrata y ex alcalde capitalino Juan Carlos Navarro.

Un poco atrás se ubica Juan Carlos Varela, un conservador empresario del licor que presenta la particularidad de ser vicepresidente del actual gobierno y al mismo tiempo opositor, desde que el presidente Martinelli lo separó en 2011 de su cargo de canciller.

La actividad proselitista concluyó formalmente la medianoche del jueves, horas después de que Arias cerrara su campaña con una masiva concentración en la capitalina Cinta Costera, que tuvo a Martinelli como personaje central.

Martinelli deja a su sucesor un país en pleno boom económico, con un crecimiento de 8,4 por ciento en 2013, gracias en parte a los $15 mil millones invertidos en infraestructura que le ayudaron a salir con una popularidad de 67 por ciento, según las encuestas.