Gobernador mexicano que dejó su cargo por desaparición de estudiantes tenía a 93 familiares contratados

Corrupción​Político al parecer ocultó cientos de paquetes de comida de damnificados por huracanes, para usarlos en campaña política de su hijo

Ángel Aguirre, el gobernador de Guerrero que este jueves dejó su cargo por la desaparición de 43 estudiantes después de ser baleados por policías y narcotraficantes, marcó su gobierno por un nepotismo rampante con al menos 93 familiares contratados por su administración.

El economista de profesión tenía entre sus familiares a cuatro subsecretarios de Despacho, 19 directores generales, 18 directores de área, cinco subdirectores y 18 jefes de departamento, reveló en 2011 la prensa nacional.

En total sumaban al menos hasta ese año 93 los familiares a los que su gobierno había contratado como funcionarios, reveló el portal de noticias Sin embargo.

Pero catapultar la carrera de su hijo, el diputado Ángel Aguirre Herrera, aspirante a la alcaldía de Acapulco, era sin duda una de sus prioridades.

Su empeño por reforzar la carrera política de su hijo, según la prensa local, lo llevó a esconder cientos de paquetes de comida y ayuda humanitaria enviados a Guerrero para los damnificados que dejaron los devastadores huracanes Manuel e Ingrid que en septiembre de 2013 azotaron simultáneamente al país por el Pacífico y el Golfo de México.

Esos paquetes fueron ocultados en instalaciones del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Guerrero, dirigido por su esposa, con la finalidad de usarlos en actos proselitistas de su hijo, de acuerdo con versiones periodísticas.

Ángel Aguirre se formó como político en el Partido Revolucionario Institucional (PRI, otrora hegemónico), aunque se convirtió en gobernador en 2011 por el antagónico Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda).

Además del caso de los 43 estudiantes desaparecidos, durante su gobierno se registraron varias muertes y una masacre.

El 7 de junio de 1998, cuando era gobernador interino, en una escuela de la comunidad El Charco, del municipio de Ayutla de los Libres, fueron masacrados 11 indígenas y un estudiante resultó herido de bala.

El 12 de diciembre de 2012 la policía estatal, en un operativo conjunto con la federal, intentó desactivar un bloqueo de estudiantes de la Normal de Ayotzinapa en la autopista del Sol -que conecta la Ciudad de México con Acapulco- que dejó dos jóvenes muertos.

Durante su gestión, fueron asesinados al menos 15 luchadores sociales, entre ellos el activista y militante del PRD, Arturo Hernández, caso por el que la fiscalía estatal abrió una investigación contra el ahora revocado alcalde de Iguala, José Luis Abarca, donde desaparecieron los 43 estudiantes después de ser atacados por policías y narcotraficantes.