Gobierno boliviano y mineros negocian fin a huelga que suma 20 días

negociaciónLiberación era parte de las exigencias para negociar​

El gobierno boliviano y los mineros negocian el fin a una huelga que suma ya 20 días. Esto después de que la justicia boliviana ordenó este lunes la libertad provisional para cuatro mineros de Potosí, quienes fueron detenidos la semana anterior por protestas que reclaman más obras sociales y económicas en la región.

La juez Lía Cardozo informó que en una audiencia pública "se han aplicado medidas sustitutivas a la detención preventiva para los imputados: el arraigo y la firma de un garante personal por cada uno de los coimputados".

La liberación provisional de las cuatro personas, entre ellas un periodista, era la exigencia que el domingo y el lunes los dirigentes del Comité Cívico de Potosí (Comcipo) para poder negociar con el gobierno la atención a sus demandas.

Por los reclamos civiles, la ciudad minera y andina de Potosí (suroeste), de unos 200.000 habitantes, cumple una huelga que ingresó este lunes a su cuarta semana y que provocó un fuerte desabastecimiento de alimentos y la estampida de turistas.

Potosí pide al poder Ejecutivo que cumpla sus promesas de obras de magnitud, como construir un aeropuerto internacional y una fábrica de cemento en la ciudad, que ahora sus ministros consideran económicamente inviables.

Para presionar al gobierno del izquierdista Evo Morales, algunos miles de trabajadores mineros privados se movieron a La Paz, con sus dirigentes civiles, realizando marchas callejeras.

El miércoles pasado se produjeron fuertes choques con policías antimotines en el centro de La Paz, ocasionando destrozos a oficinas públicas.

A raíz de los incidentes una dinamita explosionó fortuitamente en la embajada alemana, cercana al lugar de los incidentes, sin causar daños personales.

Tras la liberación de los cuatro ciudadanos, el gobierno y Comcipo reabrieron este lunes el diálogo, suspendido varias veces en las últimas 48 horas, con la formación de mesas de trabajo que analizarán el conjunto de demandas de Potosí.

Las tortuosas conversaciones lindaron con la ruptura total y la amenaza de más manifestaciones.