Gobiernos plantean cada 10 meses una reforma diferente al Estado costarricense

Las recomendaciones planteadas por la Comisión de Notables de la presidente Laura Chinchilla son apenas una de las 27 propuestas para reformar al Estado de Costa Rica que se han presentado en los últimos 23 años.

En promedio, cada 10 meses se hace una propuesta diferente de reorganización estatal y política. Todas coinciden en el diagnóstico de los problemas que hay que resolver pero ninguna, hasta el momento, se ha puesto en práctica.

Según el Décimonoveno informe del Estado de la Nación, la mayoría de estos planteamientos fueron formulados por diferentes gobiernos a través de grupos de expertos o de notables.

En términos generales, todos plantearon enmiendas legales así como reformas para mejorar la gestión pública, la organización territorial y las opciones de empleo en el país.

Para el coordinador del capítulo de política del Estado de la Nación, Estefan Gómez, lo más sorprendente es que todos estos reportes tienen los mismos ejes temáticos, con muy pocas diferencias.

Coordinador del capítulo de política del Estado de la Nación, Estefan Gómez

Según Vladimir de la Cruz, exembajador de Costa Rica en Venezuela y uno de los notables designados por Chinchilla, la falta de voluntad política es la culpable de que ninguna de estas reformas se hayan plasmado.

En su criterio, los gobiernos de turno no sólo deben fomentar diagnósticos, sino también impulsar su aprobación.

Miembro de la Junta de Notables, Vladimir de la Cruz

El ministro de Planificación, Roberto Gallardo, sostuvo que la principal razón se concentra en la Asamblea Legislativa.

Dijo que el problema radica en el reglamento legislativo y advirtió que si no se cambia es imposible avanzar con una reforma profunda al Estado.

Recordó que el reglamento actual permite que un sólo diputado frene un proyecto.

El analista político Francisco Barahona opinó que existe "hipocresía" por parte de los gobiernos.

Dijo que por un lado expresan la necesidad de impulsar reformas al Estado, pero por otro, cuanto les toca ejecutarlas, echan marcha atrás. Agregó que en el fondo les conviene el sistema actual que carece de mayores controles contra la corrupción.

Analista político, Francisco Barahona