Grupo G sin sorpresas

Alemania 1 - EE.UU. 0

Gol: Thomas Muller (55”)

Un partido en Recife (Arena Pernambuco), el otro en Brasilia (Mané Garrincha). Lluvia en uno, sol en otro. Alemania-EE.UU. en uno, Portugal-Ghana en el otro.

Hoy es el último día de partidos de cierre de cada grupo. Esa fecha bipolar del Mundial en que se ven dos partidos a la vez.

En AmeliaRueda.com nos ocupamos del encuentro de Recife, pero viendo el de Brasilia con el rabo del ojo. Alemania y EE.UU. llegaron con cuatro puntos cada uno; eso sí, los germanos con una galeta de cuatro goles a favor. EE.UU. dependía de su desempeño y del de Ghana, el segundo puesto no tenía nombre fijo a las 10 am. Portugal, en cambio, necesitaba desmaterializar a Ghana para acceder a octavos.

Los alemanes salieron con todo. Artillería pesada contra los yanquis. El DT arrancó con todo, guardándose a Miroslav Klose, ese tremendo as bajo la manga para el segundo tiempo. No se llegaba a los dos minutos y, con centro de Boateng, Müller se levanta en el aire con una tijereta frente a Tim Howard. Podolski, fue titular y penetrador. Suena mal pero, qué le vamos a hacer, la verdad siempre incomoda.

Esos primeros 20 minutos uno veía a los gringos y deseaba nunca estar en sus zapatos. Se enfrentaban a la mejor versión de los alemanes o peor, según se le vea. La Alemania del axioma de Lineker, la Alemania intimidante. La que jugó contra Portugal en la primera fecha de este grupo.

Howard se empleó a fondo frente a Özil, González freno a Müller, los germanos entraban por derecha e izquierda con centros rasos. Pero gran mérito para EE:UU., una zaga ordenada que no entró nunca en pánico. El DT Klinsmann les dio el antídoto contra esa selección que tan bien conoce.

Se terminaba el primer tiempo y, en Brasilia, Ghana se había auto-anotado. Gol en propia puerta de los africanos que ponían al frente a Portugal. El panorama ideal para los gringos.

Para el segundo tiempo, ya lo dijimos, Löw metió a Klose y los alemanes entraron de nuevo a resolver el partido. Así fue, al 55”, Müller recibía el rebote de Howard a un cabezazo de Hummels. Derechazo al palo contrario que abombada la red de EE.UU.

Dos minutos después, pero en el Mané Garrincha, Asamoah Gyan, el goleador histórico, anotaba para Ghana y ponía en capilla ardiente a los norteamericanos. Un gol más y pasaban Alemania y Ghana.

Bajó revoluciones el partido de Recife y en Brasilia el guardameta ghanés Dauda le regaló un balón en el área a Cristiano. Anotó y le devolvió el aire a los gringos.

Nada más iba a suceder. Alemania venció a EE.UU. pero ambos pasan a octavos. Portugal se despide de un Mundial para el olvido y Ghana revive, en el fútbol, la vieja y triste (y muy cercana) historia de su continente.