Guardaparques de la Isla del Coco combaten pesca ilegal con armas que datan de la II Guerra Mundial

deficiencia​Funcionarios demandan mejores condiciones para realizar sus labores

Mientras que en algunos países del mundo armas usadas en la II Guerra Mundial ya forman parte de los museos, en la Isla del Coco los guardaparques las continúan utilizando para proteger el sitio de diversas amenazas.

El director de esta área de conservación, Fernando Quirós señaló que esta carencia los limita en la lucha contra la pesca ilegal, uno de los principales problemas que acecha a la isla.

Aunque han solicitado en reiteradas ocasiones un cambio de lotes de los rifles con los que trabajan, la falta de presupuesto ha impedido mejorar el armamento y su capacidad para realizar sus labores de la mejor manera.

Quirós indicó que aunque se ha reducido la pesca ilegal en los últimos meses, los guardaparques de la Isla del Coco tienen que patrullar constantemente en condiciones de riesgo para su integridad física.

Parte de las demandas de los funcionarios del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) es el pago de disponibilidad, ya que por su labor deben estar varios días adentrados en los refugios de vida silvestre y parques nacionales.

Por obvias razones, esta situación es más permanente en la Isla del Coco, donde prácticamente los guardaparques llegan a vivir al sitio.

La Isla del Coco fue declarada en diciembre de 1997 Sitio de Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, debido a la riqueza de su biodiversidad.

Este sitio cuenta con una superficie de 24 kilómetros cuadrados y un área marina de 12 millas náuticas a su alrededor.