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Liga Deportiva Alajuelense 5 - Club Sport Herediano

Goles: Esteban Granados (13”), Jonathan McDonald (34”, 48”), Armando Alonso (50”, 60”). Camilo Aguirre (90”), Esteban Ramírez (92”)

El partido dinámico, intenso y con todas las cartas sobre la mesa del primer tiempo dejó un empate a un gol, pero el sabor de que el Herediano superaba en intención ofensiva y en despliegue táctico al equipo local. Tal vez fue así, pero lo que sea que haya sucedido en los vestidores en el cambio de tiempo borró esa sensación e instaló esta: la Liga puede clavarle, alegremente, cinco goles al Club Sport Herediano. Así de sencillo, Así de contundente.

Los florenses salieron a la cancha del Morera Soto a jugar fútbol. Buena parte de los primeros 45 minutos se pararon con actitud de equipo local. Presionado las salidas, invirtiendo en el ataque, entregándole balones a Verny Scott y a Leandrinho que abrían el juego por los costados, confiando en Cubero y Granados, que recortaban atrás y suministraban materia prima al equipo que mostraba confianza y determinación en estadio ajeno.

Así, en una hombrada de Verny Scott que entró al área y llevó a tres defensas a la línea de fondo para después cruzar atrás un pase gol, Granados anotaba para el Herediano. Era el minuto 13 y todo pintaba bien para el visitante.

Los locales mostraban fuerza y ganas de igualar pero poco sustento táctico. Superados por la ansiedad, parecían jugar al contragolpe en casa propia. Hasta que en una de esas, un mal remate de Sánchez cayó en pies de McDonald que merecía ese gol después de 34 minutos de batirse prácticamente solo contra la zaga florense.

El resto del primer tiempo se equilibró. El fútbol que uno quiere ver, el que vale la entrada. El CSH ordenado, la LDA a pulmón.

Nada sugería lo que iba a suceder con el pitazo de arranque del segundo tiempo. En tres minutos, pasando un balón de lado a lado que Venegas rescató en la línea de fondo para servirlo a boca del marco de Moreira, MCDonald ponía a la Liga arriba en el marcador.

Sin darle respiro a los florenses, tres minutos después, Armando Alonso, desde atrás, se llevó a Keylor Soto por el centro, enfrentó a Moreira y desfiguró al Herediano. Tres a uno. El DT florense, Solano, volvía a vivir su peor pesadilla.

Alonso anotó de nuevo, de cabezazo picado entre cinco defensas rojiamarillos que marcaban a nadie. Minuto 60”.


En adelante, todo fue Alajuela creciendo y Heredia multiplicándose por el factor negativo. La Liga manejando la iniciativa, los florenses entregados al desamparo. Ese punto de un partido en el que los jugadores del equipo que pierde sólo saben cruzarse palabras de recriminación.

El Mambo, que no sabe ir cuesta arriba, sacó su personaje conocido. Faltas bobas, arriesgando expulsión. En el otro equipo, más bien, todo era el fútbol que busca otro gol.

Al 75”, el Club Sport Herediano estaba derrotado. En pensamiento, palabra y omisión. Solano ya sabía que no iba a dormir.


La sangre de campeón logró uno más al 90. Camilo Aguirre había entrado de cambio, ese jugador que merece más demostró por qué. Un gol con clase sobre el filo del final.

Esteban Ramírez hizo un golazo de tiro libre en el último minuto de reposición. Un gol que, aunque de colección, nadie va a recordar.

Alajuela dio un manotazo a la tabla de posiciones. Dijo, soy el campeón.