Guevara dice que se visualiza en segunda ronda frente a Araya o Villalta

El candidato presidencial del Movimiento Libertario (ML), Otto Guevara, cerró su jornada electoral confiado en que si no gana este 2 de febrero, al menos pasará a segunda ronda.

Como lo había afirmado en varias ocasiones durante la campaña electoral, Guevara aseguró que en una eventual segunda ronda su rival se decidirá este domingo entre el candidato del Partido Liberación Nacional (PLN), Johnny Araya, y el del Frente Amplio, José María Villalta.

Con apenas 4 horas de sueño, Guevara abrió los ojos a eso de las 5 a.m. Lo esperaban en el Hotel Herradura sus familiares más cercanos y su equipo de campaña para compartir un plato de frutas y un gallo pinto con huevo picado.

Casi a las 5:40 a.m., el candidato de todos ellos llegó a la cita para abrazar primero a su madre, Mariechen Guth.

Después de la madre, los medios. Guevara se limitó a decir que a diferencia de las elecciones de 2010 y 2006, en esta se encontraba mucho más tranquilo y sobre todo más optimista.

Su hermano, Peter Guevara, inauguró el desayuno con una oración para encomendar el día de Otto a Dios y agradecer por los alimentos que le iban a dar la fuerza para iniciar el día.

Al terminar su plato, el candidato salió corriendo. Había olvidado el saco que iba a lucir en la eucaristía de las 7 a.m. en la Catedral Metropolitana.

Después de la misa -que no se alargó por más de una hora- Guevara se dirigió a emitir su voto, no sin antes atravesar un puente de banderas y seguidores ahí mismo, en la salida de la iglesia.

La caravana libertaria se dirigía a la mesa 159 del Liceo Julio Fonseca, en La Uruca. El candidato se apegó a su agenda y las 8:25 a.m. emitió su voto.

De La Uruca el candidato salió en un recorrido a La Sabana y Santa Ana para conversar con varios medios sobre sus impresiones del día.


La meta no se cumplió. Sebastián Guevara votó por primera vez a eso de las 1:15 p.m. en la escuela Ricardo Salas Campos, en San Miguel de Santo Domingo de Heredia.

El joven de 19 años afirmó sentirse emocionado por votar por primera vez y por el proceso electoral, sin embargo, dijo que aún está muy joven para saber si se dedicará a lo mismo que su padre, aún ni siquiera sabe que va a estudiar.

Guevara, orgulloso de su hijo, salió en caravana a un viaje con varias paradas para llenar el estómago.


Lo primero fue un chifrijo y un fresco natural en "La Casa de Doña Lela", en San Miguel de Santo Domingo de Heredia, a eso de las 2 p.m.

Posteriormente, el candidato, que nunca se separó de sus tres hijos, finalizó sus apariciones públicas con un granizado en la mano. Uno grande de "Soda Tapia" en La Sabana.

El libertario tenía en la agenda cinco entrevistas más, para finalmente volver al Hotel Herradura a las 6 p.m. y esperar los resultados.