Hombre que mató a cinco militares en EE.UU. sufría depresión, confiesa su familia

ataque​Investigadores intentan determinar el motivo del ataque

El hombre que abatió a cinco militares estadounidenses en Tennessee (sur de EE.UU.) sufría depresión, dijo su familia este sábado, mientras los investigadores intentaban determinar el motivo del ataque.

"Desde hace muchos años nuestro hijo sufría de depresión. Nos entristece saber que su dolor se manifestó en este acto atroz de violencia", declaró la familia de Mohammad Yussuf Abdulazeez en un comunicado citado por un periodista de la radio pública, NPR.

"La persona que cometió este horrible crimen no era el hijo que conocimos y amamos", aseguró la familia, para luego agregar que "no hay palabras para describir nuestra conmoción, horror y pena".

Cuatro infantes de marina y un marinero estadounidenses murieron luego de que Abdulazeez, estadounidense originario de Kuwait de 24 años, abrió fuego contra ellos en dos centros militares en la ciudad de Chattanooga, antes de ser abatido por la policía.

Las autoridades dicen que están tratando el caso como un "acto de terrorismo".

Los investigadores están estudiando los viajes de Abdulazeez al exterior y su actividad en las redes sociales para entender por qué llevó a cabo el ataque.

Abdulazeez vivía en un suburbio tranquilo de Chattanooga con su familia. Papeles de divorcio presentados por su madre también apuntan a una vida familiar infeliz, incluyendo acusaciones contra su padre por golpear a su esposa y sus cinco hijos.

Al parecer, el atacante tenía un blog en el que el lunes escribió que "la vida es corta y amarga", y que los musulmanes "no debían perder la oportunidad de someterse a Alá", según el centro de vigilancia de portales islamistas SITE.

Pero el agente del FBI, Ed Reinhold, dijo a CNN que hasta los momentos no contaban con indicios de que el atacante estuviera "inspirado en o dirigido por nadie más que él mismo".

El ataque engrosó la lista de hechos similares ocurridos en los últimos años contra edificios militares estadounidenses, como el ataque en 2009 a Fort Hood (Texas, sureste) en el que murieron 13 personas, o el de 2013 en el barrio Navy Yard de la capital federal Washington, que se saldó con 12 muertos.