ICT acumuló ¢23.506 millones de superávit libre sin objetivos ni metas, revela Contraloría

InformeEnte contralor encontró una serie de deficiencias en cuanto al cálculo de los presupuestos en esa Institución

El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) acumuló durante 2014 un superávit libre de ¢14.307 millones, recursos para los cuales no fijó metas ni objetivos.

Para 2015 la cifra llega a ¢23.506 millones, según una proyección de la Contraloría General de la República (CGR), que concluyó que estos excedentes reflejan una tendencia a la "acumulación de recursos" en la institución rectora del turismo en el país.

Los datos se desprenden del informe DFOE-AE-IF-01-2016 del 14 de enero del presente año y divulgado este martes, en el cual el Área de Fiscalización de Servicios Ambientales y Energía del Órgano Contralor señaló una serie de inconsistencias en el manejo presupuestario de la entidad.

"Es una tendencia creciente a la acumulación", dijo la Gerente del Área Financiera de la Contraloría, Liliam Marín, señalando como principal causa una política emitida por la junta directiva del ICT en el año 2011 con la finalidad de construir el Centro Nacional de Congresos y Convenciones.

GERENTE ÁREA FINANCIERA CGR, LILIAM MARÍN

El monto estimado de superávit al 2015 supera en un 40 por ciento lo que se requiere para la edificación del centro de convenciones en el país, valorado en unos $24 millones, lo que a juicio de la funcionaria de la Contraloría, termina por demostrar la política acumulativa del ICT.

Dinero sin uso

De acuerdo con la CGR, para 2014 el superávit acumulado fue producto de la subejecución del 33,8 por ciento del presupuesto definitivo de egresos. De ese porcentaje ¢7.140 millones se concentraron en el programa 1 "Dirección y Administración Superior", del cual quedaron sin ejecutar ¢5.449 millones previstos para la construcción del centro de convenciones.

Otros ¢384 millones fueron reclasificados a sumas sin asignación presupuestaria en atención de la directriz de contención del gasto emitida por el Ministerio de Hacienda. El monto restante de ¢1.306 millones se asocia a la subejecución de remuneraciones, viáticos al exterior, compras y licitaciones, así como ahorros en la compra de equipos de cómputo.

Del programa 2 "Planeamiento, Gestión y Mercadeo Turístico" se subejecutó el 8,2 por ciento -¢2.500 millones-. Esto se debe a la sobreestimación de gastos relacionados con la actualización del Plan Nacional de Turismo, así como a atrasos en la contratación de los servicios de publicación de planes reguladores y a la no ejecución de recursos en obras de inversión en zonas de atractivo turístico y de remuneraciones.

En cuanto al programa 3 "Proyecto Polo Turístico Golfo de Papagayo", representó una subejecución de un 2,2 por ciento -¢551 millones-. Se dejó de construir la sede de la Policía Turística y tampoco se construyeron dos pozos para el acueducto de Trancas.

El problema de estos superávits es que no se establece un destino específico para su uso. Como consecuencia se ha dado traslado de recursos a otras tareas, que originalmente debían utilizarse para la promoción turística del país.

Por ejemplo ¢2.029 millones provenientes del cobro del impuesto de $15 a personas que compran su boleto de ingreso al país en el extranjero, fueron clasificados como superávit en 2014, y en consecuencia, parte de ese monto fue transferido a la Comisión Nacional de Emergencias.

Subestimación de recursos

El ente Contralor también encontró una serie de deficiencias en cuanto al cálculo de los presupuestos por parte del ICT. El principal tiene que ver con una subestimación de los ingresos; es decir, calcularon mal lo que iban a recibir con relación a lo que en realidad percibieron.

GERENTE ÁREA FINANCIERA CGR, LILIAM MARÍN

No obstante, de acuerdo con la Contraloría, la organización internacional Gasto Público y Rendición de Cuentas (Public Expenditure and Financial Accountability, por su nombre en inglés) sugiere que el resultado más impreciso en una estimación presupuestaria debe ser del 8 por ciento de desviación, y lo ideal es que sea inferior al 3 por ciento.

Las principales diferencias entre lo presupuestado y recaudado se evidencian principalmente en el impuesto de salida a viajeros y otros tributos que se cobran por comercio exterior y transacciones internacionales.

Esto lleva a no poder programar estos recursos para lo que fueron creados, como lo es la promoción y mercadeo del turismo.

Las diferencias en los cálculos obedecen especialmente a que, para realizarlos, el ICT aparentemente no utilizó un análisis estadístico ni económico; es decir, no tomó en cuenta ingresos de años anteriores para estimar cuánto recibiría el siguiente año.

La Contraloría efectuó por su cuenta el cálculo tomando en consideración las series trimestrales de ingresos, y encontró desviaciones de entre un 2 y un 7 por ciento máximo, inferiores al 11,9 por ciento que obtuvo como resultado final el ICT.

"La subestimación de ingresos ocasiona una desvinculación entre la capacidad financiera de la Institución y los objetivos y metas que establece, en el tanto los recursos percibidos de más, no se asignan a actividades sustantivas del ICT para un incremento en la actividad turística del país", reza el informe de la CGR.

Tras la investigación, la Contraloría le ordenó al ICT implementar una programación para ejecutar de forma gradual el superávit acumulado y establecer la metodología correcta para el cálculo de ingresos.

También deberá emitir un manual de procedimientos para la ejecución y el registro del presupuesto.

El informe completo puede consultarlo en el siguiente documento: