Iglesia busca fieles en playas durante Semana Santa con pastoral de turismo

La Iglesia Católica puso en práctica la Pastoral de Turismo para promover que los vacacionistas, que abandonan la ciudad durante Semana Santa, tengan la oportunidad de ver las principales ceremonias de la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Esta novedosa forma de evangelización consiste en repartir volantes en los hoteles y en la misma Cámara de Hoteleros de Puntarenas con el programa de las ceremonias de la Semana Mayor y la realización de procesiones en lugares de fácil acceso para los fieles. Esto, con el fin de que el descanso y el ocio se vean complementados con la fe y la reflexión, explicó el vicario general de la Diócesis de Puntarenas, Luis Carlos Aguilar.

Vicario General de la diócesis de puntarenas, luis carlos aguilar

Si las actividades de Semana Santa no se lanzaran a la calle, posiblemente no serían tan exitosas, reconoce el sacerdote Aguilar. Es por ello que la oferta religiosa no se encierra en los cuatro muros de los templos.

VICARIO GENERAL DE LA DIÓCESIS DE PUNTARENAS, LUIS CARLOS AGUILAR

La Diócesis de Puntarenas ofrecerá horarios especiales para confesarse el Jueves Santo, de 3 p.m. a 8 p.m., de modo que esta temporada alta de playa y sol también se vea complementada para los católicos como un tiempo de preparación y conversión, propios de la Cuaresma, aseguró el Vicario General.

Estas actividades suelen repetirse en los tres principales focos de atracción de vacacionistas: Puntarenas, Jacó y Quepos.

Un detalle que llama la atención es que, pese a la solemnidad que revisten los actos de la Semana Santa, los asistentes a las misas y a las procesiones pueden llegar en shorts, camisetas de tirantes o pantalonetas, e incluso la Iglesia recomienda el uso de repelente y bloqueador, debido a que la temperatura en Puntarenas puede alcanzar los 36 grados.

VICARIO GENERAL DE LA DIÓCESIS DE PUNTARENAS, LUIS CARLOS AGUILAR

Aguilar estima que el número de fieles que aprovecha estas ceremonias playeras crece año con año, pues las parroquias en esas fechas se ven abarrotadas de foráneos provenientes principalmente de la Gran Área Metropolitana, mientras los lugareños por lo general se ocupan de la atención en los hoteles o en los comercios pequeños, aprovechando la afluencia de visitantes.