Independentistas catalanes exigen elecciones en tres meses

movimiento​Referéndum por la separación de España había sido suspendido por la Justicia

Las influyentes organizaciones independentistas de Cataluña exigieron este domingo ante miles de personas unas elecciones regionales anticipadas en menos de tres meses después de que el presidente catalán Artur Mas diluyera la consulta programada para el 9 de noviembre.

"Presidente, convoque elecciones; presidente, queremos votar en los próximos tres meses, queremos iniciar la primavera del 2015 con un nuevo parlamento", aseveró la presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Carme Forcadell, principal impulsora de las multitudinarias manifestaciones independentistas celebradas en esta región del noreste de España.

Miles de catalanes, vestidos del color amarillo que caracteriza estas movilizaciones y con numerosas banderas independentistas, respondieron a la llamada de estas asociaciones llenando la céntrica plaza de Cataluña de Barcelona en el que iba a ser el acto central de la campaña independentista para la consulta sobre la secesión del 9 de noviembre. Pero este escrutinio fue suspendido por la justicia española tras un recurso del gobierno central.

Ante este bloqueo jurídico, Mas anuló la consulta prevista y convocó una simbólica votación sobre la secesión cuyo resultado no será lo suficientemente representativo para iniciar un proceso de secesión en esta región de 7,5 millones de habitantes que produce un 20% de la riqueza nacional.

Por ello, propuso la celebración de unas elecciones regionales que se podrían convertir en una especie de referéndum si todos los partidos independentistas se presentan en coalición.

En una entrevista publicada este domingo en el diario catalán El Punt, el presidente señaló que la "fecha (de las elecciones) es lo más irrelevante" y condicionó su convocatoria a la existencia de un acuerdo para formar esta lista unitaria.

"Si no se hace así, no funcionará, se hará una lectura sesgada, imprecisa", apuntó.

Para ello deben convencer a los que hasta hace poco eran sus aliados, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC, izquierda independentista), que parecen haber perdido la confianza con el presidente tras su marcha atrás en la consulta y reclaman unas elecciones para declarar la independencia inmediatamente si existe una mayoría suficiente.