Indígenas transfronterizos luchan para que Estado los reconozca y poder gozar de derechos laborales y salud

defensa​Población Ngäbe-Buglé pide cédula de identidad

Fueron un solo territorio antes que los tratados limítrofes dividieran los países y partieran a la mitad a toda una comunidad indígena. En la actualidad son tratados como migrantes en Costa Rica, por lo que exigen que se les reconozcan como cualquier otro ciudadano.

Se trata de la población Ngäbe-Buglé de Sixaola, que además comparten vínculos con Panamá. Un grupo de ellos vino este jueves a San José para acudir a la Asamblea Legislativa con un proyecto de ley que visibilice la figura del indígena transfronterizo, presente en tratados internacionales, que les permita acceder a garantías en el ámbito laborales y aseguramiento.

Eusebio Julián José es parte de la delegación que presentará la iniciativa al Congreso. Él comentó este jueves en el programa Nuestra Voz que la situación que viven es difícil, ya que se les trata como migrantes y se les priva de muchos derechos.

Este indígena nació en Panamá, sin embargo, desde 1997 se vino a vivir a Costa Rica. Durante su estancia en el país se le ha negado derechos básicos en el trabajo y la posibilidad de atención médica por carecer de un documento de identidad.

Eusebio contó que se ven obligados a laborar para empresas transnacionales, principalmente productoras de banano, que abusan de su situación para negarles garantías.

Abida Anastasia Paredes también forma parte del grupo de Ngäbe-Buglé. La joven relató que sus papás la trajeron al país cuando tenía tanto solo nueve meses. Aunque tuvo la oportunidad de estudiar, el acceso a una beca le fue negada porque no se le reconoce como costarricense. Pese a que la situación se complicó en algunos momentos por la falta de recursos económicos, logró culminar la secundaria.

El proyecto Ley de Protección del Derecho a la Nacionalidad de la Persona Indígena Transfronteriza permitirá a esta población acceder a una cédula de identidad, el cual les permitirá el acceso a la atención médica, ayuda social para la educación y el reconocimiento de garantías laborales.

En la actualidad, la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) les extiende un documento temporal que les permite trabajar, sin embargo, tienen que estar renovándolo y el costo muchas veces es difícil de asumir para un familia numerosa.

Eucebio cuestionó que este trámite se tenga que involucrar a la empresa para la cual trabajan pues les resta autonomía como personas. Por otra parte, este permiso no es admitido en instituciones o bancos para acceder a los servicios.

El estudiante de Comunicación Social de la Universidad de Costa Rica (UCR), Eduardo Mora, comentó que urge que el Estado reconozca a estas poblaciones, ya que el país ha firmado convenios internacionales donde la figura de indígena transfronterizo está claramente establecida como en tratados de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Convención de Pueblos Indígenas de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

La también estudiante de Comunicación Social, Estefany Jiménez, recriminó que a estas personas se les trate como migrantes cuando tienen toda la vida de vivir entre ambos países.

Se estima que en la Zona Sur de Costa Rica hay cerca de 2.254 indígenas transfronterizos. Además de la falta de reconocimiento.

Estas poblaciones además viven en condición de vulnerabilidad por no tener territorio y vivir en pobreza extrema.