Intel: coyunturas política y fiscal de Costa Rica no influyeron en cierre de planta

Los factores políticos y fiscales de Costa Rica no pesaron en la decisión de Intel de cerrar su planta de manufactura, insistió en la gerente de Asuntos Corporativos de la empresa, Karla Blanco

La vocera descartó que reformas en la regulación de zonas francas y en materia fiscal motivaran la medida anunciada este martes. El cambio, recalcó, es parte de una estrategia global del gigante tecnológico.

Intel consolidará sus operaciones de manufactura en Asia en búsqueda de mayor rentabilidad. Con el cierre de la planta en Costa Rica, 1.500 personas perderán su empleo.

Según Karla Blanco, Gerente de Relaciones Corporativas de Intel, la reorganización de la empresa tampoco se debe a carencias en el recursos humano. simplemente se debe a las necesidades de la firma estadounidense.

De acuerdo con Blanco, a quienes sean cesados, Intel les entregará bonos de compensación, les ofrecerá ayuda psicológica y la posibilidad reubicarlos en otras empresas con plantas de manufactra.

Incluso una pequeña parte de los trabajadores de Intel podrá optar por un puesto fuera del país ya que la empresa tendrá que trasladar procesos y esa fase requerirá capacitación y formación en otras regiones.

De acuerdo con Blanco, el cierre de una parte importante de las operaciones en el país se da a pesar de que existen excelente relaciones con el Gobierno y destacan la labor que ha realizado la Ministra de Comercio Exterior, Anabel González y Cinde en la atracción de inversión extranjera.

Intel mantendrá en el país a 1.200 trabajadores en el área servicios e investigación.

La empresa más grande del mundo en la fabricación de microprocesadores para computadoras llegó a Costa Rica en 1997 y emplea actualmente a 2.750 personas de forma directa y 2.800 de manera indirecta.