Israel estudia emprender "nuevas y más duras" acciones contra Palestina

represalias​En un gesto inusual, Israel descartó anunciar nuevos asentamientos como penalización

Israel estudiaba este domingo tomar nuevas medidas de presión contra los palestinos tras congelar el pago de más de 100 millones de euros de impuestos recaudados por cuenta de la Autoridad Palestina, como primera respuesta a su solicitud de adhesión a la Corte Penal Internacional (CPI).

"La Autoridad Palestina ha elegido el camino de la confrontación con Israel, y nosotros no vamos a quedarnos sentados", dijo el primer ministro Benjamin Netanyahu a su gabinete ministerial, abogando por hacer una vigorosa defensa en torno al ejército israelí.

La decisión de solicitar la entrada en el Tribunal de la Haya por parte de los palestinos prepara el escenario para potenciales acciones legales contra Israel por crímenes de guerra, en una apuesta por presionar al estado judío para que abandone la ocupación y los asentamientos.

"Si la Autoridad Palestina no retrocede, creo que tendremos que tomar medidas mucho más severas", afirmó el ministro de Asuntos Estratégicos Yuval Steinitz, aliado cercano a Netanyahu, refiriéndose a una "disolución gradual" de la Autoridad.

Adicionalmente, Israel ha dicho que emprenderá acciones legales contra dirigentes palestinos, incluido su presidente, Mahmud Abas, según dijo a la AFP el viernes una fuente próxima al gobierno.

No obstante, en un gesto inusual, Israel descartó anunciar nuevos asentamientos como penalización.

La respuesta de Israel será "más dura y amplia" que la congelación del pago de impuestos, pero no incluirá anuncios de asentamiento, dijo el domingo a la AFP el director general del ministerio de Exteriores, Emmanuel Nahshon, durante un encuentro del ministro con diplomáticos israelís con misiones en Europa.

"Israel está a punto de cambiar de la defensiva a la ofensiva", dijo Nahshon citando al ministro.

Tras la aceptación de Palestina como estado observador de la ONU en noviembre de 2012, Israel ya congeló otra gran partida de fondos palestinos y anunció la construcción de 3.000 casas en un área muy sensible de la franja ocupada de Cisjordania y en Jerusalén, desencadenando una enérgica protesta de la comunidad internacional.