Justicia procesa a vicepresidente de Argentina en caso de corrupción

Por primera vez en la historia un vicepresidente argentino es procesado en el ejercicio de su cargo. Un juez federal de Buenos Aires, Ariel Lijo, procesó el viernes a Amado Boudou por los presuntos delitos de cohecho (soborno) y negociaciones incompatibles con la función pública.

La oposición pidió el sábado que se aparte del cargo. Boudou, de 51 años y elegido por voto popular en 2011, anticipó que apelará el fallo.

La medida judicial asesta un golpe al gobierno de centroizquierda de Cristina Fernández Kirchner, cuando enfrenta una recesión económica y una pelea judicial por su deuda con Estados Unidos, cuyas consecuencias podrían ser una suspensión de pagos.

La presidenta Kirchner, que hasta ahora ha respaldado a Boudou, no se ha manifestado aún sobre el procesamiento de su vicepresidente.

Boudou se encuentra de viaje oficial en Cuba y tiene previsto asistir el martes 01 de julio en Panamá a la asunción del presidente electo Juan Carlos Varela. Su agenda no ha sido modificada.

El juez Lijo dictó el procesamiento "sin prisión preventiva" y ordenó un embargo sobre sus bienes por 200.000 pesos (unos 25.000 dólares), según informó el Centro de Información Judicial (CIJ), el sitio de noticias del Poder Judicial argentino.

Por su condición de vicepresidente y titular del Senado, Boudou goza de fueros, que sólo perdería si renunciara o fuera destituido por juicio político, por lo que si bien puede ser juzgado no puede ser detenido.

Lijo acusa a Boudou de haberse quedado -a través de la empresa fantasma The Old Found y de un testaferro- con 70% de la empresa Ciccone -que tiene el monopolio de la impresión del papel moneda-, a cambio de haber intervenido para evitar la quiebra de esa firma en 2010, cuando era ministro de Economía.

El abogado de Boudou, Diego Pirota, dijo que apelará ante la Cámara Federal el procesamiento "probablemente el próximo viernes" y denunció una "animosidad" del juez contra su cliente.

Apartar del cargo a Boudou

La oposición aplaudió el procesamiento y pidió que Boudou sea apartado del cargo, cuando en Argentina la puja política va creciendo en vistas a las elecciones presidenciales de 2015.

Ernesto Sanz, presidente de la socialdemócrata Unión Cívica Radical (UCR), responsabilizó a Kirchner por haber designado a Boudou para acompañarla en la fórmula que se impuso con 54 por ciento de los votos en los comicios de 2011.

"Es muy grave. Pedimos que Boudou tome licencia, no que renuncie", dijo Sanz.

"Los fundamentos de la resolución del juez son causa suficiente para el inicio del juicio político", apuntó Julio Cobos, exvicepresidente de Kirchner pero actual postulante a la presidencia por la UCR.

El diputado Sergio Massa, precandidato por el peronismo disidente, pidió que se "articule junto a las demás fuerzas la posibilidad de llevar adelante un juicio político" contra Boudou.

"El Gobierno tiene que sacarse de encima a este hombre que no nos puede estar representando", declaró la diputada Margarita Stolbitzer (centroizquierda).

Laura Alonso, legisladora del PRO (derecha), reclamó un juicio político y culpó al oficialismo de negarse a iniciar el proceso de destitución del vicepresidente.