El primer día de banca Kristal: clientas a pesar del rosado

SociedadUna diversidad de mujeres se acercó a las agencias de San José y Escazú: todas buscaban beneficios

No había fila cuando llegó, antes de las 9 de la mañana, y aún así, Noemi Carranza Chaves no estuvo tranquila hasta que no ingresó para ser atendida. Esta costurera de 44 años, vecina de San Mateo de Orotina, fue la primera mujer en llegar a la agencia Kristal del centro de San José, proyecto de banca para mujeres que inició sus operaciones el lunes 30 de noviembre.

Pensó que habría un gentío buscando lo mismo que ella –un crédito para montar una empresa de costura–, así que tomó el bus de las 5 a. m.

"Quiero poner mi empresa para darle trabajo a todas aquellas que no se arriesgan, siempre y cuando tengan sabiduría para compartir", explicó doña Noemi.

Noemi carranza chaves, clienta banca kristal

Otras 10 costureras, todas compañeras suyas en los cursos que el INA imparte en Orotina, necesitan urgentemente obtener beneficios económicos del oficio que dominan. Doña Noemi está convencida de que podrían prosperar juntas.

En su caso, ella cose, borda, pinta y teje prácticamente desde que nació, y esa ha sido su fuente de ingresos desde que tiene memoria.

El único inconveniente, dice, es que todo el trabajo lo hacía a mano. Fue hasta que empezó a estudiar en el INA, hace dos años, que usó por primera vez una máquina de coser. Ahora quiere sacarle el jugo a la tecnología, pues su esposo, jornalero, se ha esforzado el doble con tal de que ella estudie. Dice que quiere trabajar más, pero que necesita ayuda.

NOEMI CARRANZA CHAVES, clienta BANCA KRISTAL

El primer día de operaciones también acudieron a las agencias Kristal (al menos a las de San José y Escazú) amas de casa, educadoras, trabajadoras y profesionales, que no solo coincidieron en el hecho de ser mujeres, sino en que todas buscaban algún beneficio, aunque fuera momentáneo.

Ana Leonor González, urgida por comprar unos dólares, salió huyendo de las interminables filas que había en la agencia del BCR de Trejos Montealegre, después de que el guarda le advirtiera que podía hacer la misma transacción en las nuevas agencias Kristal.

Ana Leonor González, clienta banca Kristal

Aunque celebró la rapidez con que logró hacer su trámite, tuvo que sobreponerse a su propia indignación, pues confesó que ha sido una de las voces críticas del proyecto, no solo por el color de la marca, sino por los recursos destinados a su publicidad.

Sin embargo, se ambientó rápidamente. Durante los minutos que duró su espera, incluso aprovechó para hacerse unas fotos..

ANA LEONOR GONZÁLEZ, CLIENTA BANCA KRISTAL

Acompañada de su hijo mayor, de 14 años, Verónica Cordero, de 35 años, se presentó a la agencia de San José en busca de información, después de escuchar acerca del proyecto en un programa matutino de televisión.

Refundir deudas y obtener un crédito para un eventual negocio fueron las principales inquietudes de esta jefa de hogar, quien trabaja como consultora de belleza. También subrayó que el futuro de sus hijos es de las cosas que más le preocupan.

Verónica Cordero, clienta banca kristal

Angelini Díaz, en Escazú, y Susan Barrantes, en San José, también se acercaron con la curiosidad bajo el brazo, la primera interesada en un crédito para fundar su propia empresa de transporte de estudiantes, y la segunda, en busca de beneficios para organizar mejor las finanzas de su hogar, pues está a punto de casarse.

Angelini, vecina del Llano de Alajuelita, explicó que su proyecto es comprar una microbús para 15 pasajeros, aunque su propósito es hacer crecer su negocio.

Barrantes, educadora de 27 años y vecina de Heredia, aseguró que se marchaba satisfecha con las explicaciones que le habían dado acerca de los beneficios de la tarjeta, como los seguros de salud. A ella tampoco la inquietó el color de la banca.

Susan barrantes, clienta banca kristal

Kattia Barahona, gerenta comercial de Kristal, informó que hasta el lunes en la mañana habían procesado unos 1100 "plásticos", y que su expectativa era de 100 mil tarjetas por año.

Según datos del BCR, únicamente el 34 por ciento de la población femenina costarricense, mayor de 18 años, está bancarizada.